
Tenerife, primera isla en analizar la economía social municipal.
Tenerife acoge un proyecto pionero de la Universidad de La Laguna para analizar cómo diez de sus municipios impulsan la economía social, buscando generar riqueza y fijar población.
Tenerife será la primera isla en poner a prueba un nuevo proyecto. Su objetivo es analizar cómo los ayuntamientos impulsan la economía social. Se trata de una iniciativa pionera en Canarias, impulsada por la Cátedra Cajasiete de Economía Social y Cooperativa (CESCO) de la Universidad de La Laguna. El proyecto busca entender qué acciones llevan a cabo los municipios, identificar las buenas prácticas y encontrar oportunidades para mejorar la aplicación de estas políticas a nivel local.
El estudio durará doce meses y empieza en Tenerife. Se analizarán diez municipios, tanto pequeños (con menos de 10.000 habitantes) como medianos (entre 10.000 y 49.999). Entre ellos están Vilaflor, La Matanza de Acentejo, Tegueste, Santiago del Teide, Güímar o Puerto de la Cruz. Se mirará con lupa el trabajo de las concejalías y los responsables de empleo y desarrollo económico, ya que son fundamentales para impulsar políticas que se ajusten a las necesidades de cada lugar.
Este proyecto lo llevarán a cabo los economistas de la ULL Cándido Román Cervantes, que además coordina la Cátedra que lo promueve, y Olga González Morales. También colaborarán Lilia Alonso, Evelio Pérez, Rubén Fuentes y Federico Ghijs, todos ellos profesores o investigadores vinculados a CESCO.
El objetivo principal es que los ayuntamientos vean el emprendimiento colectivo como una herramienta para generar riqueza, asentar a la población y evitar que los pueblos se queden vacíos, sobre todo en las zonas rurales. Cándido Román pone como ejemplo Vilaflor, donde el envejecimiento de la población amenaza la continuidad del municipio. "La idea que tenemos es que la gente joven pueda quedarse en su pueblo, aunque trabaje en otros lugares más alejados", señala.
La investigación también busca que los ayuntamientos diseñen estrategias propias y duraderas en economía social. "Nosotros vamos a ofrecer pautas claras para que los ayuntamientos incorporen estas políticas públicas de forma estructurada", explica el coordinador. Reconoce que una de las principales debilidades es que, hasta ahora, no existen partidas presupuestarias municipales específicas para ello. Sin embargo, la gran fortaleza es la "cercanía de los ayuntamientos, que conocen mejor que nadie la realidad social y laboral de su municipio".
Román explica que para el trabajo de campo se ha contratado a una empresa externa, la cooperativa La Afortunada. Rubén Fuentes y Federico Ghijs son los encargados de entrevistar a alcaldes, concejales y personal técnico de desarrollo local. La elección de municipios con menos de 10.000 habitantes se debe a que son lugares que suelen presentar problemas de desempleo o de inclusión social. "Las empresas de economía social y solidaria pueden desempeñar un papel fundamental en la cohesión social y en la generación de empleo de calidad", subraya.
Aunque el estudio arranca en Tenerife, la intención es extenderlo a todo el Archipiélago. "Tenerife es nuestro laboratorio. Si los resultados son prácticos, lo llevaremos a Gran Canaria y al resto de Islas", asegura Román. El proyecto cuenta con la financiación de la Consejería de Turismo y Empleo del Gobierno de Canarias, a través del Servicio Canario de Empleo, y aspira a ser una herramienta clave para fortalecer la economía social desde los municipios canarios.
Para desarrollar este trabajo, se han basado en la experiencia de Belén Catalá Estada, una economista experta en economía social y cooperativismo. Ella realizó una investigación similar en 2021, pero centrada en la Comunidad Valenciana.