El sector del parapente en Tenerife se moviliza contra la prohibición de volar en el Teide

El sector del parapente en Tenerife se moviliza contra la prohibición de volar en el Teide

Recurso: El Día

El sector del parapente en Tenerife se manifiesta contra la prohibición de despegues en Izaña tras la entrada en vigor del nuevo Plan Rector del Parque Nacional del Teide, reclamando una regulación que garantice la seguridad y la sostenibilidad de la actividad.

La reciente entrada en vigor del Plan Rector de Uso y Gestión (PRUG) del Parque Nacional del Teide ha desencadenado una crisis en el sector del vuelo libre en Tenerife. Tal y como recoge la prensa local, la aplicación de este nuevo marco normativo ha derivado en la prohibición de los despegues desde Izaña, una medida que ha tomado por sorpresa a los profesionales y aficionados de esta disciplina, quienes denuncian la falta de una comunicación previa sobre la restricción efectiva de esta práctica.

Ante este escenario, la Federación Canaria de Parapente, junto a diversas empresas y usuarios, ha convocado una manifestación para este domingo a las 10.00 horas bajo el lema "No nos cortarán las alas". El sector argumenta que la prohibición es desproporcionada, especialmente tras años de esfuerzos orientados a la profesionalización de la actividad. Las empresas del ramo subrayan que han asumido inversiones significativas para cumplir con los estándares legales, incluyendo seguros de responsabilidad civil, coberturas de accidentes y la adecuación de vehículos de transporte a la normativa vigente.

Desde una perspectiva técnica, los pilotos sostienen que el impacto ambiental del parapente es residual. Defienden que la ocupación del terreno se limita a una superficie mínima de unos 20 metros y que la actividad no genera residuos ni alteraciones físicas en el entorno. Esta postura contrasta, a juicio de los afectados, con la permisividad del PRUG hacia otras actividades, como rodajes audiovisuales o eventos deportivos masivos, además de la presión turística constante que soporta el espacio protegido.

El valor estratégico de Izaña es, asimismo, un punto clave en el conflicto. Se trata de un enclave reconocido internacionalmente por su desnivel, que permite un vuelo desde la alta montaña hasta la costa, convirtiéndose en un activo promocional para la marca turística de la isla. No obstante, la administración se enfrenta a un contexto de seguridad complejo: entre febrero de 2025 y marzo de 2026, se han registrado 11 accidentes graves, con un balance de tres fallecidos y nueve heridos, una cifra sin precedentes en las tres décadas de historia de este deporte en Tenerife.

El sector, lejos de buscar una confrontación directa, propone la creación de una mesa de trabajo en la que participen el Cabildo de Tenerife, los gestores del Parque Nacional y los representantes de los deportistas. El objetivo es transitar de la prohibición absoluta hacia una regulación que permita habilitar una zona de despegue controlada, garantizando así la compatibilidad entre la conservación del patrimonio natural y el mantenimiento de una actividad que, según los convocantes, es perfectamente sostenible si se gestiona bajo criterios de ordenación y seguridad.