Un autobús gigante evidencia el colapso turístico en Anaga.

Un autobús gigante evidencia el colapso turístico en Anaga.

Recurso: El Día

Un vídeo viral en TikTok denuncia el impacto del exceso de turismo en el Parque Rural de Anaga, Tenerife, al mostrar un autobús de gran tamaño dañándose en una carretera estrecha, reavivando el debate sobre la saturación y la necesidad de regular el tráfico de vehículos privados en zonas protegidas.

El exceso de turistas en Canarias está complicando cada vez más la vida de los vecinos, sobre todo en lugares delicados como el Parque Rural de Anaga, en Tenerife. Una usuaria de TikTok, @humedalverde, lo ha denunciado con un vídeo que muestra lo que ocurre en una carretera de la zona los fines de semana.

En el vídeo se ve un autobús grande intentando pasar por una carretera muy estrecha, que claramente no está hecha para vehículos así. El autobús roza la valla de seguridad varias veces y hasta pierde un trozo de la parte trasera. Esto demuestra el gran problema de las carreteras saturadas y cómo el turismo afecta a estos espacios naturales protegidos.

La vecina que grabó el vídeo dice que "las guaguas privadas de 12 metros deberían estar prohibidas". El Cabildo de Tenerife ya había anunciado esta prohibición para zonas protegidas como Anaga o Masca (Teno) a principios de año, pero la medida todavía no se ha puesto en marcha.

El vídeo ha vuelto a encender el debate sobre el exceso de turismo y los problemas que surgen entre turistas y vecinos. La gran cantidad de visitantes hace que muchos residentes no puedan hacer su vida diaria con normalidad, ya que el flujo constante de gente, que a menudo no respeta el entorno, lo complica todo.

A pesar de las advertencias para poner límites, el número de turistas sigue aumentando cada año. En 2024, Tenerife recibió unos 7,2 millones de visitantes, un 12,2% más que en 2023, y en los últimos diez años, el crecimiento ha sido del 30%. El aumento de las excursiones privadas ha hecho que zonas rurales como Anaga tengan unas infraestructuras que ya no pueden soportar tanto tráfico.

En este contexto, la tinerfeña compartió el vídeo para enseñar cómo es el día a día de los vecinos que usan esas carreteras tan estrechas. "Estamos hartos de tanta gente y de que vengan a pasar sus vacaciones sin ningún límite", comenta la vecina, que se queja de encontrarse continuamente con autobuses enormes en lugares donde apenas hay espacio para adelantar.

La autora del vídeo cuenta que ella misma tuvo que recoger el trozo de parachoques que se había caído, porque el autobús siguió su camino. Su historia muestra los peligros diarios: desprendimientos, atascos, maniobras arriesgadas y daños continuos en un entorno natural que, además, es Reserva de la Biosfera.

Esta denuncia ha vuelto a poner sobre la mesa el debate de cómo conviven un turismo masivo y la vida de los pueblos del Macizo de Anaga. Los vecinos avisan de que tanta gente cambia su forma de moverse, alarga los trayectos y hace que vivir en la isla sea más caro.