
Tenerife refuerza su estrategia contra incendios priorizando el despliegue terrestre sin abandonar los medios aéreos
El Cabildo de Tenerife ha reconfigurado su estrategia de extinción de incendios priorizando el despliegue terrestre, aunque mantiene la capacitación técnica de sus brigadas helitransportadas para intervenciones en zonas de difícil acceso.
La estrategia de prevención y extinción de incendios forestales en Tenerife ha experimentado una reconfiguración operativa que prioriza la capacidad de despliegue terrestre, sin renunciar por ello a la versatilidad que ofrecen los medios aéreos. Según los datos facilitados por el Cabildo de Tenerife, el área de Medio Natural, Sostenibilidad, Seguridad y Emergencias mantiene un programa de adiestramiento constante para sus brigadas especializadas, garantizando que el personal esté habilitado para intervenciones helitransportadas, una competencia técnica que requiere renovaciones mensuales.
Este dispositivo, que integra a 180 efectivos entre miembros de la Brigada con Vehículos de Alta Movilidad (Brivam) y técnicos de la Brifor, se sustenta en un modelo de evaluación permanente. La formación se divide en dos ejes: la certificación de seguridad aérea, que regula los protocolos de embarque y respuesta ante contingencias, y el entrenamiento físico en escenarios operativos, que incluye maniobras tanto con aeronaves en tierra como en vuelo real. Esta preparación es, a juicio de la consejera insular Blanca Pérez, un pilar fundamental para asegurar una respuesta rápida ante siniestros en zonas donde la orografía impide el acceso por medios convencionales.
El despliegue actual, que el Cabildo ha calificado como el más ambicioso en términos de recursos humanos y tecnológicos —contando con 760 efectivos, drones y sistemas de vigilancia térmica—, refleja un cambio en la logística de extinción. El jefe del Servicio de Extinción de Incendios, Pedro Martínez, señala que la mejora en la red de pistas y carreteras de la isla ha permitido que el transporte terrestre sea, en la mayoría de los casos, más eficiente que el aéreo. Esta realidad contrasta con la dinámica de otras regiones peninsulares, donde la orografía obliga a un uso más intensivo del helicóptero.
A pesar de esta tendencia, el helitransporte se mantiene como una herramienta estratégica indispensable para puntos críticos, especialmente en las inmediaciones del Parque Nacional del Teide o en enclaves como La Fortaleza y los altos de Arico y Granadilla de Abona. Aunque el uso de estas brigadas helitransportadas ha descendido en comparación con las cifras de hace dos décadas, la administración insular insiste en que la capacitación técnica es innegociable. La combinación de un robusto operativo terrestre con la capacidad de despliegue aéreo permite al Cabildo mantener una respuesta polivalente, aunque las autoridades subrayan que el éxito en la gestión de incendios depende, en última instancia, de la consolidación de una cultura de prevención ciudadana que minimice el riesgo en el monte.