
Granadilla de Abona estrena depuradora para acabar con los vertidos.
La depuradora de Los Letrados en Granadilla de Abona (Tenerife) entra en operación, un avance crucial para la gestión hídrica, la protección ambiental y la reutilización de aguas en el sur de la isla.
La puesta en funcionamiento de la depuradora de Los Letrados, en Granadilla de Abona (Tenerife), representa un avance crucial en la gestión hídrica y la protección ambiental del sur de la isla. Esta infraestructura, cuya operatividad inicial ha sido comunicada por la sociedad mercantil estatal Aguas de las Cuencas de España (ACUAES) a través del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, busca erradicar los vertidos de aguas residuales sin el tratamiento adecuado al medio marino, una problemática recurrente en el archipiélago que ha generado incluso expedientes de infracción por parte de la Unión Europea. Además, el proyecto abre la puerta a la reutilización de estas aguas para la agricultura, una estrategia fundamental en un territorio con escasez hídrica.
El proceso de integración de los caudales se extenderá durante los próximos doce meses, periodo en el que se irán sumando progresivamente las aguas residuales de las distintas poblaciones a las que dará servicio. La conexión inicial ha permitido la entrada de las primeras aguas procedentes de San Isidro a la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) de Los Letrados.
Con una capacidad para atender a una población equivalente de 145.000 habitantes, la planta está diseñada para mitigar los problemas de contaminación que afectan a zonas costeras como El Médano y Montaña Pelada, especialmente durante los meses de mayor afluencia turística. La tecnología empleada en la EDAR de Los Letrados incluye un tratamiento avanzado mediante reactores biológicos MBR y membranas de ultrafiltración, lo que garantiza una calidad del agua tratada apta para su uso en riego, contribuyendo así a la sostenibilidad de los acuíferos insulares.
La inversión específica en esta depuradora asciende a 17,6 millones de euros. No obstante, la actuación se complementa con una extensa red de saneamiento, que incluye la construcción de diez kilómetros de colectores para recoger las aguas de Granadilla de Abona, El Salto y San Isidro, y una impulsión de 8,5 kilómetros que conecta la zona costera (Los Abrigos, La Tejita y La Mareta) con la estación de tratamiento y bombeo de Ensenada Pelada. El coste total de estas infraestructuras, incluyendo la EDAR, alcanza los 43 millones de euros.
Estas obras forman parte de un plan más amplio, resultado de un convenio entre ACUAES, el Cabildo de Tenerife y el Consejo Insular de Aguas, destinado a mejorar el saneamiento, la depuración y la reutilización de aguas residuales en toda la isla. La inversión global para este conjunto de actuaciones se cifra en 233,5 millones de euros, con cofinanciación de fondos FEDER de la Administración General del Estado y aportaciones del Cabildo de Tenerife.