Tenerife, en alerta por calima y fuerte oleaje este lunes

Tenerife, en alerta por calima y fuerte oleaje este lunes

Recurso: El Día

Tenerife se encuentra bajo vigilancia especial este lunes debido a un episodio de calima y fuertes vientos que, junto con un notable empeoramiento del estado del mar, obligan a extremar la precaución en toda la isla.

La estabilidad atmosférica habitual en el archipiélago canario se ve alterada este lunes por un episodio meteorológico adverso que, según los datos facilitados por la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), sitúa a Tenerife bajo una vigilancia especial. La combinación de una intrusión de partículas saarianas y un incremento notable en la fuerza del viento configura un escenario que exige precaución tanto en tierra como en el ámbito marítimo.

El fenómeno de la calima, que tiende a ganar presencia conforme transcurren las horas, no solo compromete la claridad visual, sino que plantea riesgos potenciales para la salud pública debido al deterioro de la calidad del aire. Este episodio coincide con un régimen de vientos alisios que soplarán con especial virulencia en las vertientes noroeste y sudeste, así como en las cotas más elevadas de la isla, donde el impacto de las rachas será más acusado.

En lo que respecta a las condiciones térmicas, el contraste es notable: mientras el litoral mantiene registros moderados, las cumbres, con el Teide como referencia, podrían experimentar heladas de carácter leve durante las primeras horas del día. El cielo, por su parte, se mantendrá mayoritariamente despejado, salvo en el nordeste, donde la nubosidad baja podría dejar precipitaciones de carácter testimonial durante la madrugada.

La situación se traslada con especial gravedad al entorno costero. Las previsiones apuntan a un empeoramiento progresivo del estado de la mar, con vientos que alcanzarán fuerzas de hasta 7 en la escala Beaufort durante la tarde. Este escenario derivará en un oleaje que oscilará entre marejada y mar gruesa, sumado a un mar de fondo del norte que dejará olas de hasta tres metros de altura, factores que obligan a extremar la prudencia en las actividades náuticas y portuarias. Este episodio pone de relieve la vulnerabilidad de las infraestructuras insulares ante fenómenos de esta naturaleza, que suelen intensificarse debido a la orografía compleja de la isla y su posición geográfica estratégica frente al continente africano.