
Eólica marina en Tenerife: 72,3 MW de energía verde chocan con el rechazo local
Tres proyectos eólicos marinos en el sureste de Tenerife, con una capacidad conjunta de 72,3 MW, enfrentan una fuerte oposición de políticos y el sector pesquero local.
La costa sureste de Tenerife se perfila como un punto clave para el desarrollo de la energía eólica marina en las Islas Canarias, con tres proyectos —Mencey, Granadilla y Primavera— que, según la información que ha trascendido, aspiran a generar colectivamente 72,3 megavatios de energía verde para la isla. Sin embargo, estas iniciativas, ubicadas en los 92,10 kilómetros cuadrados asignados por el Plan de Ordenación del Espacio Marítimo (POEM) en el litoral de Güímar, Fasnia, Arico y Granadilla de Abona, han encontrado una fuerte oposición por parte de la clase política local y, de forma destacada, del sector pesquero de la comarca. El POEM, aprobado por el Consejo de Ministros el 28 de febrero de 2023, ha delimitado dos zonas para este fin: TEN1, de 21,32 kilómetros cuadrados al sureste de Granadilla de Abona, y TEN2, de 70,78 kilómetros cuadrados, que abarca una franja litoral de Arico, Fasnia y Güímar.
El proyecto Primavera, el más reciente en fase de tramitación, se halla actualmente en período de información pública para su autorización administrativa previa y la declaración de impacto ambiental. Con un coste estimado de 40 millones de euros, esta instalación flotante experimental de tecnología W2Power constará de una única unidad con una potencia de 11 megavatios, generada por dos turbinas eólicas de aproximadamente 5,5 megavatios cada una. La promotora, Primavera Offshore Wind SL, ha solicitado una concesión de 1.500 metros cuadrados de dominio público portuario en aguas adscritas al puerto de Granadilla, con el objetivo de abastecer de energía limpia a unas 19.000 viviendas y reducir la dependencia insular de los combustibles fósiles.
En paralelo, se desarrollan otros dos proyectos. El parque eólico marino Granadilla, impulsado por la empresa BlueFloat, prevé una capacidad de 50 megavatios y se emplazaría frente a la costa de San Miguel de Tajao y Las Maretas, en Arico. Por su parte, Capital Energy promueve el proyecto Mencey, un parque eólico marino flotante que se ubicaría en una franja entre Porís de Abona y Las Eras, en Arico y Fasnia. Este último ocuparía 11,3 kilómetros cuadrados y contaría con diez aerogeneradores de 15 megavatios cada uno.
Estos desarrollos han generado un rechazo significativo por parte de la esfera política municipal y, de manera particular, del sector pesquero local. La Cofradía de Pescadores de San Miguel de Tajao manifestó su oposición ya en marzo de 2022, argumentando que la construcción, el espacio ocupado y la actividad de los complejos eólicos reducirían drásticamente sus caladeros. Los pescadores han aclarado que su postura no es contraria a las energías renovables en general, sino a proyectos específicos que, a su juicio, impactan negativamente en la actividad pesquera.
Esta postura ha encontrado el respaldo de las autoridades municipales. El actual alcalde de Arico, Andrés Martínez, ha expresado un rechazo categórico al proyecto eólico marino, mientras que la primera teniente de alcalde, Olivia Delgado, ha alertado sobre posibles impactos en la población y en el entorno físico, biológico, socioeconómico, cultural y paisajístico. Sebastián Martín, exregidor de Arico, ha recordado que el municipio ya soporta una ocupación superior al 22% de su superficie por parques eólicos terrestres de titularidad privada, además de albergar el vertedero insular, y ha criticado la falta de diálogo y consenso en la planificación de estas nuevas infraestructuras marinas. En Fasnia, el alcalde Luis Javier González ha sumado a las preocupaciones la afección a la zona protegida del Acantilado de La Hondura que generaría el parque Mencey, destacando el "importante impacto visual" y la necesidad de conservar este "entorno privilegiado".