La saturación en Anaga pone a prueba la coordinación entre el Cabildo y los ayuntamientos

La saturación en Anaga pone a prueba la coordinación entre el Cabildo y los ayuntamientos

Recurso: Diario de Avisos

El Cabildo de Tenerife y los ayuntamientos de Santa Cruz y La Laguna buscan soluciones coordinadas para frenar la saturación de vehículos en el Macizo de Anaga y preservar su valor ecológico.

La gestión de la movilidad en el Macizo de Anaga se ha convertido en un desafío administrativo que pone a prueba la coordinación entre el Cabildo de Tenerife y los ayuntamientos de Santa Cruz y La Laguna. Tal y como recoge la información publicada recientemente sobre la situación en este espacio protegido, la saturación de vehículos privados en la zona de la Cruz del Carmen ha forzado a las instituciones a buscar alternativas para preservar la Reserva de la Biosfera, garantizando al mismo tiempo la calidad de vida de los residentes en los caseríos.

El núcleo del conflicto reside en la disparidad de competencias y la falta de disponibilidad de suelo. Mientras el Cabildo insular lidera la estrategia de movilidad sostenible, la concejala del distrito de Anaga, Gladis de León, ha subrayado las limitaciones operativas del consistorio santacrucero. Según la edil, la administración local carece de terrenos aptos para implementar sistemas de transporte lanzadera, una medida que, aunque cuenta con el respaldo municipal, se ve frenada por la titularidad insular de las carreteras y la normativa que rige el parque rural.

La hoja de ruta planteada por las autoridades contempla medidas de choque y estructurales. Entre las primeras, destaca el compromiso de La Laguna para intensificar la vigilancia policial en los puntos de estacionamiento más críticos. A largo plazo, el debate se centra en la reubicación del centro de visitantes de la Cruz del Carmen —punto neurálgico de la congestión—, una propuesta que aún se encuentra en fase de estudio y para la cual se ha llegado a considerar el municipio de Tegueste como posible emplazamiento.

Este escenario refleja la complejidad de gestionar un entorno natural de alto valor ecológico que soporta una presión turística constante. La administración insular, responsable última de la gestión del parque y de la red viaria, mantiene abiertos los canales de diálogo con los colectivos vecinales y el tejido comercial de la zona. Estas conversaciones, que se prevé continúen mediante encuentros individualizados, buscan alcanzar un consenso que permita descongestionar el macizo sin comprometer la actividad económica ni el bienestar de quienes habitan en este enclave. Por el momento, la capacidad de maniobra del Ayuntamiento de Santa Cruz se limita a intervenciones puntuales de su Policía Local, a la espera de que el Cabildo defina el marco definitivo de actuación.