
El éxito de la música urbana como terapia contra el aislamiento en residencias de mayores
Residentes y trabajadores de la residencia Ballesol en Tenerife combaten el aislamiento mediante una exitosa versión del tema ‘NUEVAYol’ de Bad Bunny, consolidando la música urbana como una herramienta de dinamización social en la gerontología positiva.
La irrupción de la música urbana en entornos de atención geriátrica ha dejado de ser una anécdota para convertirse en una herramienta de dinamización social, tal y como ha reportado recientemente Antena 3 Noticias. El caso de la residencia Ballesol en Tenerife, donde un grupo de residentes y personal del centro ha reinterpretado el tema ‘NUEVAYol’ de Bad Bunny, pone de relieve la importancia de las terapias ocupacionales basadas en la expresión artística colectiva para combatir el aislamiento en la tercera edad.
La producción, que ha contado con la implicación de medio centenar de personas entre usuarios y trabajadores, trasciende la mera parodia musical. A través de una puesta en escena que integra coreografías y una adaptación lírica centrada en la cotidianeidad farmacológica —con juegos de palabras que aluden a tratamientos habituales—, los participantes han logrado transformar una actividad de animación rutinaria en un proyecto audiovisual de gran impacto emocional.
Este tipo de iniciativas se enmarcan en las actuales corrientes de la gerontología positiva, que abogan por integrar elementos de la cultura popular contemporánea en el día a día de los centros residenciales. Al romper con los estereotipos asociados a la vejez, el proyecto no solo fomenta la cohesión grupal entre los residentes y sus cuidadores, sino que también reivindica el derecho al ocio y a la participación activa en la vida cultural, independientemente de la edad. La viralidad alcanzada por esta pieza en Tenerife subraya, en última instancia, cómo la música actúa como un catalizador de bienestar, capaz de generar vínculos intergeneracionales y visibilizar una realidad, la de los centros de mayores, que a menudo queda relegada al ámbito privado.