
Una campaña viral de la Fundación Gerón reivindica la identidad de los mayores en Tenerife
Una campaña audiovisual de la residencia Casa de Acogida Virgen de Candelaria en Tenerife reivindica la trayectoria vital de sus usuarios y supera las 180.000 reproducciones en redes sociales para combatir la invisibilidad de los mayores.
La visibilidad de los colectivos de la tercera edad en el entorno digital ha experimentado un giro significativo a raíz de una reciente campaña audiovisual impulsada por la residencia Casa de Acogida Virgen de Candelaria, en Tenerife. Tal y como recoge la información difundida sobre esta iniciativa de la Fundación Gerón, el proyecto ha logrado una notable repercusión en plataformas como Instagram y Facebook, donde suma más de 180.000 reproducciones combinadas al reivindicar la trayectoria vital de sus usuarios más allá de su actual condición asistencial.
El núcleo de esta propuesta reside en la ruptura del estigma que a menudo reduce a los ancianos a su estatus de residentes. Al documentar las trayectorias profesionales previas de los protagonistas —entre los que figuran perfiles vinculados a la docencia, la agricultura, la hostelería y el comercio—, el centro subraya la importancia de la biografía individual en el cuidado geriátrico. Este enfoque se alinea con las corrientes actuales de la gerontología social, que abogan por el modelo de "atención centrada en la persona". Dicha metodología, lejos de ser una mera declaración de intenciones, busca integrar la historia personal y la identidad del individuo en el plan de cuidados, un aspecto que la Ley de Dependencia y los estándares de calidad asistencial en España promueven cada vez con mayor énfasis para combatir el aislamiento y la despersonalización en los centros residenciales.
Más allá del éxito estadístico en redes sociales, el impacto de esta acción radica en su capacidad para devolver el protagonismo a quienes, tras décadas de actividad laboral y construcción de proyectos de vida, a menudo quedan invisibilizados por la burocracia del sistema de bienestar. Al poner rostro y pasado a los residentes, la Fundación Gerón no solo humaniza el entorno de la dependencia, sino que también interpela a la sociedad sobre la deuda de reconocimiento que mantiene con las generaciones que sostuvieron el tejido productivo y social del país durante el siglo pasado.