Los Museos de Tenerife cierran 2025 con 287.051 visitantes, un 3,5% más que el año anterior

Los Museos de Tenerife cierran 2025 con 287.051 visitantes, un 3,5% más que el año anterior

Recurso: Diario de Avisos

La red de Museos de Tenerife cerró 2025 con 287.051 visitantes, consolidando su recuperación con un crecimiento interanual del 3,5% impulsado por una variada programación cultural.

La red de Museos de Tenerife ha consolidado su recuperación tras el periodo de crisis sanitaria, cerrando el ejercicio 2025 con un balance de 287.051 usuarios, una cifra que, según los datos facilitados por la Corporación insular, supone un crecimiento interanual del 3,5%. Este incremento en la afluencia, valorado por el consejero del área, José Carlos Acha, como un síntoma de la vitalidad del tejido cultural de la isla, pone de relieve la importancia de estas instituciones en la preservación y divulgación del patrimonio regional.

El análisis de los datos revela una distribución heterogénea de la afluencia. El Museo de Naturaleza y Arqueología (MUNA) se mantiene como el nodo principal de la red, al registrar 101.618 entradas, seguido por el Museo de la Ciencia y el Cosmos (MCC), que alcanzó los 71.929 visitantes. Por su parte, el Museo de Historia y Antropología de Tenerife (MHAT) repartió su actividad entre la Casa Lercaro, con 34.827 personas, y la Casa de Carta, que sumó 2.380 usuarios tras un periodo de inactividad técnica motivado por reformas de accesibilidad y actualización estética. Otros puntos de interés, como el Castillo de San Cristóbal y la Cueva del Viento, registraron 47.028 y 23.899 visitas respectivamente, mientras que el Centro de Documentación de Canarias y América (Cedocam) consolidó su función investigadora con 5.370 usuarios.

En cuanto a la composición demográfica de los asistentes, se observa un repunte significativo en el segmento de visitantes no residentes, que ascendió a 55.118 personas, un 9% más que en el ejercicio anterior. Esta cifra contrasta con la estabilidad del público local, que se situó en 52.656 personas, y la constancia de los grupos escolares y estudiantes, que sumaron 41.166 visitas, además de los 11.091 menores de ocho años que acudieron a las instalaciones.

La programación cultural ha sido el motor de esta dinámica. El MUNA articuló su oferta a través de eventos como los festivales Naturajazz y Musa, además de exposiciones temáticas sobre el patrimonio marítimo, la migración y la cultura brasileña. Paralelamente, el MCC reforzó su perfil divulgativo mediante el proyecto CosmoLab y el ciclo de conferencias organizado junto al Instituto de Astrofísica de Canarias. Por su parte, el MHAT centró su propuesta en la antropología textil y la historia de la indumentaria, mientras que el Cedocam dedicó su espacio expositivo a la historia del teatro en el archipiélago.

Este comportamiento de los museos tinerfeños se enmarca en una tendencia más amplia de los centros culturales españoles, que tras la pandemia han tenido que redefinir sus modelos de gestión para equilibrar la conservación del patrimonio con la necesidad de atraer a un público diverso, tanto local como foráneo, mediante una oferta que combina la investigación especializada con la divulgación accesible.