
Los museos de Tenerife iniciarán una prueba piloto para permitir el acceso con mascotas
Los museos de Tenerife inician un periodo de prueba para permitir el acceso de mascotas a sus instalaciones, bajo una normativa que busca adaptar el patrimonio insular a los nuevos modelos de convivencia social.
La apertura de los espacios culturales a los animales de compañía en Tenerife marca un cambio de paradigma en la gestión del patrimonio insular, alineándose con una tendencia creciente de integración social que busca adaptar las instituciones públicas a los nuevos modelos de convivencia. Según ha trascendido recientemente, el Organismo Autónomo de Museos de la isla ha formalizado un acuerdo para permitir la entrada de mascotas en sus instalaciones, una medida que actualmente se encuentra en fase de exposición pública durante un mes para la recepción de posibles alegaciones.
Esta iniciativa, que se apoya en el marco normativo de la Ley de Bienestar Animal vigente desde septiembre de 2023, contempla una fase de prueba inicial de noventa días. Durante este periodo, los visitantes podrán acceder con sus animales a áreas delimitadas y señalizadas en centros como el Museo Arqueológico, el Museo de Ciencias Naturales, la Casa Lercaro y la Casa de Carta. La implementación técnica de esta política responde a una demanda de accesibilidad, orientada especialmente a perfiles demográficos como personas mayores o unidades familiares sin hijos que integran a sus animales en su vida cotidiana.
El protocolo de acceso establece restricciones operativas para garantizar la preservación de las colecciones y la tranquilidad del resto de los usuarios. Se ha fijado un límite de dos animales por planta, los cuales deberán permanecer bajo control constante de sus propietarios, quienes asumirán la responsabilidad sobre la higiene y el comportamiento de los mismos. Quedan excluidos de estas limitaciones los perros de asistencia y aquellos adscritos a las Fuerzas Armadas o cuerpos de seguridad, que mantendrán su derecho de acceso sin restricciones.
La dirección del organismo ha subrayado que, si bien la legislación nacional ampara esta apertura, la ejecución requiere una planificación rigurosa debido a la naturaleza sensible de los espacios museísticos. La medida, que toma como referencia experiencias previas en otros centros culturales del territorio nacional, busca equilibrar el derecho de acceso de los ciudadanos con mascotas con la salvaguarda de los bienes culturales, permitiendo el tránsito por patios, zonas al aire libre y áreas de libre concurrencia, siempre bajo una supervisión estricta que evite cualquier alteración del orden público.