
El MAIT incorpora piezas de bordado palestino declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO
El Museo de Artesanía Iberoamericana de Tenerife ha incorporado a su colección dos piezas textiles palestinas de 1968, bordadas con la técnica tradicional Tatreez, como un gesto de diplomacia y preservación del patrimonio cultural inmaterial.
La reciente incorporación de dos piezas textiles infantiles al Museo de Artesanía Iberoamericana de Tenerife (MAIT), tal y como ha informado el Cabildo insular, trasciende la mera adquisición museística para convertirse en un ejercicio de diplomacia cultural. La donación, facilitada por la periodista Miriam Ghuneim, permite al centro tinerfeño integrar en su catálogo elementos de indumentaria palestina datados en 1968, procedentes de la localidad de Turmosaya, en Cisjordania.
Más allá de su antigüedad, el interés de estas prendas radica en su ejecución técnica. Se trata de ejemplos de Tatreez, una labor de bordado manual que la UNESCO elevó a la categoría de Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad hace tres años. La llegada de estos objetos, que coincide con la conmemoración del Día Europeo de la Artesanía, refuerza la estrategia del MAIT por posicionarse como un nodo de custodia para el patrimonio textil global, más allá de sus colecciones iberoamericanas habituales.
El análisis etnográfico de estas piezas revela una complejidad social que va mucho más allá de la estética. Históricamente, el thobe —la vestimenta tradicional sobre la que se aplica el bordado— funcionaba como un documento de identidad no escrito. A través de la iconografía y la paleta cromática, estas prendas comunicaban datos precisos sobre la procedencia geográfica, el rango social o el estado civil de la portadora. Antes de 1948, esta práctica artesanal constituía además un pilar de autonomía económica para las mujeres en entornos rurales, consolidándose como un lenguaje visual que acompañaba los hitos vitales, desde los nacimientos hasta las nupcias.
Para la administración insular, representada por el consejero de Empleo y Educación, Efraín Medina, este movimiento busca fomentar el diálogo intercultural mediante la pedagogía artesanal. Al integrar estas piezas en sus fondos, el museo no solo preserva una técnica transmitida de forma intergeneracional, sino que ofrece a la ciudadanía una ventana hacia la realidad histórica de Oriente Próximo, subrayando el valor de la artesanía como herramienta de resistencia cultural y memoria colectiva.