Fallece Ricardo Melchior, expresidente del Cabildo de Tenerife y senador.

Fallece Ricardo Melchior, expresidente del Cabildo de Tenerife y senador.

Recurso: El Día

Fallece Ricardo Melchior Navarro (1947-2023), expresidente del Cabildo de Tenerife durante cuatro mandatos y senador, reconocido como figura política clave en Canarias y visionario en energías renovables y movilidad.

Tenerife amaneció este sábado con la triste noticia del fallecimiento de Ricardo Melchior Navarro (1947-2023). Fue presidente del Cabildo de Tenerife durante cuatro mandatos y senador por la isla, convirtiéndose en una de las figuras políticas más importantes de Canarias en las últimas tres décadas. Su visión, como la de Adán Martín, era global para el desarrollo del Archipiélago, aunque su trabajo se centrara en la isla.

Ricardo Melchior, ingeniero industrial por la Universidad de Navarra, era conocido por sus allegados como "el alemán". Amplió sus estudios en la Escuela Técnica Superior de Aquisgrán, en Alemania. Antes de los 30, no pensaba en la política. Su primer trabajo importante en Tenerife fue como director de CAPSA, la empresa que gestionaba el Puerto de Tenerife. Allí, en el puerto, aprendió mucho y eso le sirvió para un nuevo reto profesional. Un reto que, años después, en su carrera política, defendería como clave para luchar contra el cambio climático, una amenaza que entonces apenas se empezaba a ver. Unelco lo contrató como jefe de Nuevas Energías (renovables), y poco a poco, su visión sobre este tema se hizo más clara y firme. «Vivimos en un lugar privilegiado para aprovechar las energías renovables», solía decir cuando le preguntaban por el futuro energético de Canarias. Él y otros expertos del sector privado ya estaban siendo contactados por ATI para liderar la primera gran etapa nacionalista en el Cabildo, después de que el socialista José Segura dejara el cargo. Adán Martín fue la figura central de un grupo donde ya destacaban Paulino Rivero, José Carlos Francisco y el propio Ricardo Melchior. Melchior pronto se unió a su círculo más cercano y empezó a ganar peso para futuros ascensos.

En su primera etapa como vicepresidente del Cabildo de Tenerife (1987-1991), fue consejero de Planificación y Desarrollo Económico. Después, entre 1991 y 1995, estuvo al frente de Agricultura y Desarrollo Económico. Y antes de que su partido le diera la oportunidad de encabezar una lista insular, fue vicepresidente y consejero de Agricultura y Aguas (1995-1999). Luego llegaron los cambios. Adán Martín pasó a la presidencia regional, y Melchior tomó el relevo en el Cabildo con gran apoyo: los 150.000 votos que obtuvo confirmaron que era el líder fuerte de CC en Tenerife. Como experto en el sector primario, sus primeras medidas fueron muy bien recibidas por ganaderos y agricultores. Pero él ya sabía que el futuro pasaba por las energías renovables, la movilidad y las nuevas tecnologías. El turismo era un pilar fundamental de Tenerife, y los cambios en este ámbito fueron pocos. Aunque no se descuidó la "gallina de los huevos de oro", Melchior ya pensaba en otras ideas que aplicaría en su segunda legislatura. Esta segunda etapa comenzó en 2003, un año antes de ser elegido senador por Tenerife en la VIII Legislatura.

El triunfo de Melchior en Tenerife fue rotundo (más de 170.000 votos en su segundo mandato). Su partido formó un grupo de cinco senadores para defender los intereses de las islas en la Cámara Alta. Junto a Alfredo Belda Quintero, Félix Ayala Fonte, José Luis Perestelo y José Mendoza Cabrera, Melchior fue una de las voces de las Islas en el Senado. Defendieron mejoras en áreas clave como industria, turismo, comercio, medioambiente, investigación científica y desarrollo tecnológico. Así se sentaron las bases de lo que hoy es una realidad, muy ligada a los avances de la Inteligencia Artificial (IA).

Tras conocerse su fallecimiento, la mayoría de las opiniones destacaron su espíritu transformador y renovador. Muchos lo comparaban con un Mercedes Benz: fiable y seguro para llevar a cabo políticas. De hecho, en sus últimos cuatro años en el Cabildo, se centró por completo en la movilidad. Ricardo defendía no solo el tranvía, sino también el Tren del Sur. «Esto debería haberse planificado hace muchos años, ya llegamos tarde», lamentaba en casi todas las entrevistas, con la frustración de un visionario al que no siempre se le escuchó. A veces, el dinero que se pedía a Madrid para el transporte guiado en las Islas (él lo veía como un asunto regional) no llegaba. Otras, el día a día impedía planificar a largo plazo.

Melchior quería que Canarias fuera una comunidad competitiva, no solo para atraer turistas. Esta idea ayudó a acercar posturas entre los cabildos de Tenerife y Gran Canaria, que tradicionalmente habían tenido más desencuentros que acuerdos. Esta visión se reforzó en noviembre de 2016, cuando el presidente Bill Clinton visitó la Isla. Clinton, en un discurso con enfoque regional, defendió que «Canarias es el lugar que el mundo necesita para llegar hasta África». Es decir, la mejora de la conectividad era un tema recurrente. En esa visita, también hablaron y vieron de cerca los avances en energía eólica en el sur de la Isla. «Canarias debe aprovechar mucho más esta fuente de energía», destacaron en un encuentro previo a un partido de golf entre Melchior y Clinton. Nunca se supo quién ganó el partido, pero durante unos días las Islas estuvieron en la agenda de los altos cargos de la Casa Blanca. En el Auditorio de Tenerife se debatió sobre cómo acabar con la pobreza extrema, reducir el calentamiento global y fomentar el buen gobierno en las democracias más avanzadas. Ricardo Melchior ya lo había advertido: «Si gana Trump, sería algo terrible», dijo antes de que los estadounidenses votaran y entregaran la presidencia al conservador, aunque con menos margen que la vez anterior.

Las energías renovables siempre fueron una prioridad para este político, que en 2002 fue nombrado doctor honoris causa en Ciencias por la Universidad Nacional de Irlanda, en un acto celebrado en el University College de Cork.