
El área metropolitana de Tenerife recupera la normalidad tras el paso de la borrasca Therese
El área metropolitana de Tenerife inicia la vuelta a la normalidad tras el paso de la borrasca Therese, aunque las autoridades mantienen la precaución y restricciones en zonas costeras.
La normalización de la actividad en el área metropolitana de Tenerife comienza a materializarse tras el episodio de inestabilidad meteorológica provocado por la borrasca Therese. Tal y como han comunicado los consistorios de Santa Cruz de Tenerife y San Cristóbal de La Laguna, la jornada de este domingo 22 de marzo marca un punto de inflexión en la gestión de la crisis, permitiendo la reactivación de servicios públicos y la relajación de los protocolos de seguridad que habían sido activados durante el pico del temporal.
En la capital tinerfeña, la administración local ha optado por rebajar el nivel de respuesta de su Plan de Emergencias Municipal (PEMU), pasando de la alerta a la prealerta desde la medianoche. Esta transición administrativa implica el levantamiento de las suspensiones de actividades y cierres preventivos que se habían dictado para salvaguardar a la ciudadanía. No obstante, la operatividad del PEMU se mantiene vigente como medida de cautela, permitiendo una capacidad de reacción inmediata ante cualquier eventualidad, en consonancia con las directrices autonómicas que aún sostienen alertas activas en el conjunto del Archipiélago.
Por su parte, el municipio de La Laguna ha fijado las 08:00 horas de este domingo como el momento para la reapertura de sus instalaciones municipales. A pesar de esta vuelta a la actividad ordinaria, el ayuntamiento ha decidido mantener el veto al acceso en las áreas de baño del litoral, argumentando que el estado del mar todavía entraña riesgos para los usuarios. Al igual que en la capital, el Centro de Coordinación Operativa Municipal (CECOPAL) continúa en funcionamiento para monitorizar la evolución meteorológica y gestionar posibles incidencias residuales.
Este cambio de fase responde a una mejora en las condiciones atmosféricas tras días de precipitaciones persistentes y rachas de viento que han condicionado la movilidad y la seguridad en la isla. Si bien las autoridades locales han iniciado el proceso de recuperación de la normalidad, el mensaje institucional subraya la necesidad de no bajar la guardia. La recomendación de extremar la precaución sigue vigente, especialmente en las proximidades de cauces de barrancos y zonas costeras, donde la saturación del terreno y el oleaje aún representan factores de riesgo que exigen una vigilancia constante por parte de la población.