
Cabildo de Tenerife: piedra 100% local en obras públicas.
El Cabildo de Tenerife estrena en el proyecto de la TF-1 en Mercatenerife una política de obras públicas que exige el uso del 100% de piedra natural autóctona, como la Ignimbrita, en lugar de materiales foráneos, impulsando la sostenibilidad y la economía local.
Según ha trascendido, el Cabildo de Tenerife ha introducido una modificación significativa en la política de gestión de sus obras públicas, marcando un precedente en la industria extractiva del archipiélago. Esta nueva directriz se ha aplicado por primera vez en un proyecto de gran envergadura: la Mejora Paisajística de los Espacios Degradados en el entorno de la TF-1, específicamente en la zona de Mercatenerife.
En esta intervención, la institución insular ha determinado el empleo del cien por cien de piedra natural autóctona, un material procedente íntegramente de Tenerife. La novedad técnica reside en la incorporación masiva de Ignimbrita, conocida localmente como piedra Chasnera de Arico, sustituyendo por completo a los materiales foráneos. Hasta ahora, las actuaciones en los márgenes de las vías canarias solían integrar una proporción mínima de recursos locales, como el Canto Blanco, una toba volcánica del sur de la isla, complementándose el resto con piedra importada de mercados internacionales como China, Turquía o México.
Esta práctica anterior implicaba no solo un incremento en los costes económicos debido a los fletes, sino también una considerable huella de carbono, incompatible con los objetivos de sostenibilidad actuales. La decisión actual del Cabildo se alinea con las recomendaciones europeas sobre el uso de materiales de proximidad, conocidos como "kilómetro cero", reduciendo las emisiones asociadas al transporte transoceánico de materiales pesados.
La medida adoptada no es una iniciativa aislada, sino que representa la materialización de un acuerdo institucional promovido por el propio Cabildo de Tenerife en 2014. Dicho pacto, respaldado por la Federación Canaria de Islas (FECAI) y la Federación Canaria de Municipios (FECAM), instaba a las administraciones públicas a priorizar la piedra natural canaria en sus licitaciones.
Expertos del sector justifican el uso de recursos vernáculos por sus ventajas técnicas, ambientales, económicas y, fundamentalmente, por su contribución a la identidad territorial. La piedra volcánica es un elemento constitutivo de la geología y la arquitectura histórica del archipiélago, y su integración en proyectos modernos contribuye a la coherencia visual del paisaje. Además, la industria extractiva y de transformación de piedra es una de las pocas actividades industriales que generan empleo estable en las zonas rurales de Tenerife, por lo que la priorización del producto local inyecta capital directamente en el tejido productivo insular.
El sector industrial subraya la importancia del turismo para Canarias y cómo la singularidad de su arquitectura y materiales es un activo estratégico. El caso de Lanzarote, donde la obra de César Manrique demostró la capacidad de los materiales volcánicos para potenciar el atractivo turístico y el respeto ambiental, sirve de referencia para Tenerife, especialmente en infraestructuras de alta visibilidad como los accesos a la TF-1.
La Industria de la Piedra Natural Canaria ha manifestado su agradecimiento público al Cabildo de Tenerife y al equipo técnico del proyecto. Sus representantes esperan que esta actuación en Mercatenerife sirva de modelo para futuras intervenciones en todas las islas, demostrando la viabilidad de combinar la eficiencia técnica con la responsabilidad ambiental y el arraigo territorial, y que se convierta en la práctica habitual en la obra pública del archipiélago.