
Tenerife refuerza la Operación Prometeo con drones y más efectivos para prevenir incendios forestales
La Operación Prometeo refuerza la vigilancia forestal en Tenerife con 2.500 efectivos y el uso de drones para prevenir incendios mediante una colaboración permanente entre el Cabildo y el Ministerio de Defensa.
La consolidación de la Operación Prometeo en Tenerife marca un punto de inflexión en la gestión de riesgos forestales en el archipiélago, transformando la colaboración entre el Cabildo insular y el Ministerio de Defensa en una estructura permanente de vigilancia. Tal y como recoge la información publicada recientemente, el despliegue de este año no solo refuerza el músculo operativo con un incremento de efectivos, sino que integra por primera vez tecnología aérea no tripulada para optimizar la detección temprana de focos.
El dispositivo, que se extenderá desde el 1 de julio hasta el 30 de septiembre, contará con una fuerza total de 2.500 personas, sumando al personal militar los equipos de extinción de la Brifor, bomberos y fuerzas de seguridad. La estrategia, coordinada desde el acuartelamiento de Ingenieros en La Cuesta, contempla la movilización diaria de diez patrullas terrestres —repartidas equitativamente entre turnos diurnos y nocturnos— que operarán bajo una conexión directa con el Centro de Coordinación Operativa Insular (Cecopin). La eficacia de este despliegue, según ha señalado el mando militar, reside en la capacidad de intervención inmediata sobre conatos antes de que alcancen una dimensión incontrolable.
Este modelo de vigilancia, que se ha expandido geográficamente hacia sectores meridionales de la isla, responde a la necesidad de blindar el territorio tras el devastador incendio de agosto de 2023. Aquel suceso, que calcinó más de 12.000 hectáreas y forzó el desplazamiento de miles de ciudadanos, actúa como catalizador de una política de prevención que ha ido escalando en recursos desde su puesta en marcha en 2024. La continuidad de este esfuerzo es tal que la presidenta del Cabildo, Rosa Dávila, ya negocia con el Gobierno central una posible prórroga de la campaña durante el mes de octubre, ante la previsión de episodios de calor extremo que alteran los ciclos tradicionales de riesgo.
La evolución de Prometeo refleja un cambio de paradigma: el Ejército ha pasado de ser un recurso de emergencia a convertirse en un agente preventivo activo. Con una planificación que abarca 92 días de patrullaje intensivo, el operativo busca no solo la extinción, sino la disuasión frente a actividades humanas negligentes o intencionadas. La incorporación de drones este año supone, además, un salto cualitativo en la vigilancia de zonas de difícil acceso, donde la orografía de la Corona Forestal dificulta históricamente las labores de control terrestre.