
La literatura como terapia: un abogado tinerfeño supera las secuelas de un ictus y denuncia la falta de atención neuropsicológica pública
El abogado Miguel Ángel Romero utiliza la literatura como herramienta de rehabilitación cognitiva tras sufrir un ictus, denunciando a su vez las carencias del sistema público en la atención neuropsicológica para pacientes con daño cerebral.
La resiliencia ante el daño cerebral adquirido encuentra en la literatura un vehículo de rehabilitación cognitiva, tal y como recoge el diario El Día al relatar la experiencia de Miguel Ángel Romero, un abogado que ha transformado las secuelas de un ictus en una oportunidad creativa. El caso de este profesional catalán, residente en Tenerife, pone de relieve las carencias del sistema sanitario público en el abordaje integral de las secuelas neurológicas, especialmente en lo que respecta a la neuropsicología, una disciplina fundamental para la recuperación de funciones cognitivas y conductuales que, a menudo, queda relegada al ámbito privado.
El episodio que cambió la trayectoria vital de Romero ocurrió en 2019, tras un percance doméstico en San Cristóbal de La Laguna. Lo que inicialmente se presentó como una caída fortuita derivó, dos semanas después, en un accidente cerebrovascular. Este suceso, que afectó a un varón de 49 años sin factores de riesgo cardiovascular previos, subraya la imprevisibilidad de este tipo de patologías. La rápida intervención de su esposa, facultativa de profesión, resultó determinante para su supervivencia, permitiendo una atención médica inmediata que, de otro modo, habría tenido un desenlace distinto.
Las secuelas físicas y cognitivas derivadas de la lesión en el lóbulo derecho —que incluyen hemiparesia, fatiga crónica y labilidad emocional— forzaron a Romero a una jubilación anticipada, truncando una carrera jurídica consolidada. Ante este escenario, el paciente ha integrado la escritura como una herramienta terapéutica prescrita para ejercitar la atención y la concentración. Debido a la pérdida de motricidad fina en su extremidad izquierda, el autor ha recurrido a la tecnología de voz para dictar sus textos, un proceso que ha culminado en la publicación de El viaje de Pablo, una obra que combina elementos autobiográficos con una narrativa de corte futurista.
Más allá del logro personal, el testimonio de Romero trasciende el ámbito individual para denunciar la brecha asistencial que enfrentan los pacientes con daño cerebral. La falta de cobertura pública para terapias neuropsicológicas continuadas obliga a las familias a asumir costes elevados en centros privados, una situación que genera una desigualdad en el acceso a la recuperación. Actualmente, inmerso en la redacción de un segundo volumen centrado en el conflicto del Sáhara Occidental, el abogado busca que su proceso de superación sirva como referente para otras personas que atraviesan situaciones de discapacidad sobrevenida, reivindicando la importancia de la estimulación cognitiva como pilar esencial en la adaptación a una nueva realidad vital.