
El Cabildo de Tenerife licita la dirección de obra para rehabilitar el Auditorio Adán Martín por 1,28 millones
El Cabildo de Tenerife ha licitado por 1,28 millones de euros la dirección facultativa para rehabilitar el Auditorio Adán Martín, buscando solucionar sus graves patologías estructurales y de revestimiento mientras se mantiene la actividad cultural del recinto.
La licitación por parte del Cabildo de Tenerife para contratar la dirección facultativa de las obras de rehabilitación del Auditorio Adán Martín marca un punto de inflexión en la gestión de un edificio que, desde 2017, arrastra patologías estructurales y estéticas de calado. Según la información publicada en la plataforma de contratación, el proceso busca supervisar la intervención necesaria para corregir el deterioro del revestimiento cerámico, así como las filtraciones de agua que afectan a diversas plantas y al aparcamiento de esta infraestructura, inaugurada en 2003 con una inversión inicial de 75 millones de euros.
El contrato, valorado en 1,28 millones de euros, establece un horizonte temporal de 40 meses para la supervisión técnica, un periodo que deberá convivir con la actividad cultural del recinto. La complejidad de esta coexistencia obliga a que la dirección de obra coordine trimestralmente la agenda del auditorio con el cronograma de ejecución, garantizando la seguridad y la operatividad del edificio. Para asegurar el rigor en la intervención, los pliegos exigen una vigilancia permanente y especializada, especialmente en lo relativo a la reposición del trencadís, con la incorporación de personal técnico dedicado exclusivamente al control de calidad.
Este paso administrativo se produce tras años de litigios y negociaciones entre la corporación insular y los responsables del proyecto original, entre ellos el arquitecto Santiago Calatrava y la UTE constructora. Aunque en febrero se recibió el proyecto técnico definitivo —tras un proceso de revisiones y ajustes exigidos por los servicios insulares— y en abril se sometió a exposición pública un presupuesto de ejecución material superior a los 17,6 millones de euros, persiste una incógnita fundamental: la responsabilidad financiera de la obra. A pesar de que el coste estimado ha descendido respecto a las previsiones de 2022, que lo situaban en 24 millones, el Cabildo aún no ha determinado si el desembolso recaerá sobre las arcas públicas o si se logrará una asunción de costes por parte de los agentes privados implicados en la construcción.
La situación actual del inmueble, que se ha mantenido bajo medidas cautelares para prevenir riesgos a los usuarios, refleja la dificultad de gestionar la responsabilidad civil en obras de arquitectura singular. La resolución de este conflicto no solo determinará el futuro del mantenimiento del auditorio, sino que sentará un precedente sobre la exigibilidad de garantías en proyectos de gran envergadura donde la estética y la funcionalidad técnica han colisionado con el paso del tiempo. Las empresas interesadas en asumir esta dirección facultativa tienen de plazo hasta el próximo 16 de noviembre para presentar sus propuestas.