Tenerife crea PolAR, una unidad pionera para combatir la contaminación por microplásticos en Canarias

Tenerife crea PolAR, una unidad pionera para combatir la contaminación por microplásticos en Canarias

Recurso: El Día

El Cabildo de Tenerife y la Universidad de La Laguna han puesto en marcha la unidad técnica PolAR, un laboratorio pionero dotado con 1,083 millones de euros para profesionalizar el diagnóstico y control de microplásticos en el archipiélago hasta 2028.

La gestión de la contaminación por partículas plásticas en Canarias da un salto cualitativo con la puesta en marcha de PolAR, una unidad técnica especializada nacida de la alianza entre el Cabildo de Tenerife y la Universidad de La Laguna (ULL). Tal y como ha comunicado la corporación insular, esta iniciativa busca profesionalizar el diagnóstico ambiental mediante una inversión de 1,083 millones de euros que se prolongará hasta 2028.

El valor estratégico de este centro radica en su capacidad para ofrecer servicios técnicos a gestores hídricos y administraciones públicas, facilitando su adaptación a las crecientes exigencias normativas de la Unión Europea en materia de calidad de aguas. Para garantizar la precisión en entornos de baja concentración, el laboratorio ha implementado una infraestructura de vanguardia: una sala limpia con atmósfera controlada que minimiza la contaminación cruzada por fibras ambientales, un requisito técnico indispensable para la validez de los análisis científicos actuales.

Bajo la dirección del catedrático de Química Analítica Javier Hernández Borges, y con la colaboración de los investigadores Cristina Socas Hernández y Adrián M. Afonso Álvarez, el equipo ha integrado tecnología de microscopía infrarroja directa por láser. Este equipamiento, inédito en el archipiélago, permite automatizar la identificación química y morfológica de los polímeros en matrices complejas, tales como lixiviados, sedimentos o compost.

La actividad investigadora del grupo AChem se articula en torno a cuatro ejes fundamentales. Entre ellos, destaca el estudio de la presencia de microplásticos en el compostaje, donde los análisis preliminares han detectado una prevalencia de fibras de entre el 46% y el 90% del total de partículas halladas. Paralelamente, el proyecto explora una vertiente de economía circular al evaluar si ciertos residuos plásticos pueden ser reutilizados como agentes absorbentes de contaminantes orgánicos.

El alcance del trabajo también abarca el diagnóstico del litoral tinerfeño, habiéndose completado ya la caracterización de muestras en cuatro enclaves costeros, entre los que figuran Playa Grande y el Puertito de Adeje. La creación de PolAR no solo refuerza la transferencia de conocimiento desde el ámbito académico hacia el sector público, sino que dota a las islas de una herramienta técnica necesaria ante el endurecimiento de los protocolos de control ambiental y la creciente preocupación por la persistencia de estos materiales en los ecosistemas insulares.