
El Camino Viejo de Candelaria estrena pasaporte oficial ante el cierre de senderos forestales
La peregrinación a Candelaria recupera el Camino Viejo como ruta principal ante el cierre de senderos forestales, impulsando un nuevo pasaporte oficial que integra tecnología digital para poner en valor el patrimonio histórico del recorrido.
La peregrinación anual a la villa mariana de Candelaria, en Tenerife, adquiere este mes de agosto una dimensión inédita. Según informa la prensa local, la consolidación del Camino Viejo como eje vertebrador de la devoción insular coincide con una coyuntura excepcional: el cierre preventivo de la red de senderos forestales decretado por el Cabildo ante el elevado riesgo de incendios. Esta restricción administrativa ha devuelto a la ruta histórica, catalogada como GR-131, su papel protagonista como vía principal de acceso hacia la costa.
Para dotar de mayor rigor institucional a este itinerario, que hunde sus raíces en los antiguos senderos aborígenes y cuya tradición se remonta a los albores de la conquista hace cinco siglos, se ha implementado un sistema de acreditación oficial. La Federación Tinerfeña de Montañismo, en coordinación con la asociación Montañeros del Nivaria, ha lanzado un pasaporte del peregrino que busca sistematizar y poner en valor el recorrido de 21 kilómetros. Este documento, que puede obtenerse sin coste en puntos estratégicos como la iglesia de Santo Domingo de Guzmán en La Laguna, la parroquia de Llano del Moro o la ermita de Nuestra Señora del Rosario en Machado, actúa como una guía técnica y cultural.
El proyecto, impulsado por el párroco Aníbal Hernández junto a los docentes jubilados Ángel Adán y Beatriz García, trasciende el mero registro de paso. El pasaporte integra herramientas digitales, como códigos QR que permiten acceder a una experiencia inmersiva en 360 grados sobre los Bienes de Interés Cultural (BIC) del tramo de Machado, un desarrollo tecnológico liderado por el profesor de la Universidad de La Laguna, José Luis Saorín.
La ruta, que atraviesa los municipios de La Laguna, Santa Cruz, El Rosario y Candelaria, se articula a través de seis estaciones de sellado: Santo Domingo de Guzmán, Exaltación de la Santa Cruz, Nuestra Señora del Rosario, San José en Barranco Hondo, Santísima Trinidad en Igueste y la Basílica de Candelaria. Más allá de su valor religioso, el trazado constituye un activo patrimonial de primer orden, al conservar elementos de arquitectura tradicional y empedrados originales que justifican su protección legal. La iniciativa, que recupera una propuesta gestada hace una década por diversos agentes sociales y administraciones locales, se erige así en el principal mecanismo de ordenación para los miles de caminantes que, cada agosto, mantienen viva una de las tradiciones más arraigadas del archipiélago.