El Cabildo de Tenerife activa un banco de tierras con 47.000 metros cuadrados para combatir el abandono y prevenir incendios

El Cabildo de Tenerife activa un banco de tierras con 47.000 metros cuadrados para combatir el abandono y prevenir incendios

Recurso: El Día

El Cabildo de Tenerife ha puesto en marcha un banco de tierras con más de 47.000 metros cuadrados para reactivar fincas improductivas y crear barreras naturales contra incendios forestales en las medianías de la isla.

La estrategia del Cabildo de Tenerife para combatir el abandono del suelo rústico ha dado un paso operativo con la puesta en marcha de un banco de tierras que ya dispone de más de 47.000 metros cuadrados. Tal y como recoge la información facilitada por la corporación insular, este proyecto busca revertir la degradación de fincas improductivas mediante la mediación entre propietarios y potenciales explotadores, bajo la gestión técnica de la empresa pública Gesplan.

El valor estratégico de esta iniciativa trasciende la mera gestión agraria, situándose como un pilar fundamental del Plan de Medianías. Este programa, financiado parcialmente por la Fundación Biodiversidad con fondos europeos y con un horizonte de ejecución fijado en octubre de 2027, nació como respuesta directa a la crisis de incendios forestales que azotó la isla en 2023. La recuperación de estos terrenos no solo pretende reactivar la economía primaria, sino que actúa como una barrera de contención frente al fuego, al fomentar el pastoreo controlado y la limpieza de vegetación en zonas de interfaz urbano-forestal.

La bolsa de suelo inicial se articula sobre diez parcelas distribuidas en cuatro municipios. La Laguna concentra la mayor parte de la oferta, con siete terrenos situados en enclaves como Tejina, El Rincón, Los Baldíos, Las Mercedes, El Rodeo de la Paja, El Rodeo Alto y El Ortigal, con extensiones que varían entre los 820 y los 9.538 metros cuadrados. A este catálogo se suman fincas en Icod de los Vinos —donde destaca un terreno de 6.400 metros cuadrados en La Fariña—, El Sauzal —con una explotación de manzanos de 11.295 metros cuadrados— y La Orotava, con una parcela de 4.432 metros cuadrados.

El modelo de gestión es flexible, permitiendo fórmulas de arrendamiento, venta o aparcería, adaptándose a la realidad de cada finca. Si bien la mayoría de los terrenos cuentan con acceso rodado, la disponibilidad de agua sigue siendo un factor determinante para su viabilidad productiva. Este banco de tierras se integra en una visión más amplia de autoprotección, donde el Cabildo no solo facilita el acceso a la tierra, sino que promueve el asesoramiento técnico para la gestión de restos vegetales y la creación de perímetros de seguridad en torno a las viviendas, sustituyendo las quemas agrícolas tradicionales por técnicas de acolchado que mejoran la calidad del suelo. Con esta medida, la administración insular intenta cerrar el círculo entre la prevención de desastres naturales y la revitalización del sector primario en las medianías tinerfeñas.