Tenerife despliega una red de espacios libres de humos en sus 31 municipios

Tenerife despliega una red de espacios libres de humos en sus 31 municipios

Recurso: Diario de Avisos

El Cabildo de Tenerife implementa una red de espacios libres de humos y vapores en los 31 municipios de la isla mediante una estrategia pedagógica que comenzará señalizando las paradas del tranvía para desnormalizar el consumo de tabaco en lugares públicos.

La estrategia de salud pública en Tenerife da un giro hacia la pedagogía social con el despliegue de una red de espacios libres de humos y vapores que abarcará los 31 municipios de la isla. Tal y como ha informado el Cabildo insular, la medida busca transformar el entorno cotidiano en un escenario de prevención, alejando el consumo de tabaco y dispositivos electrónicos de áreas de alta concurrencia, centros educativos, centros de salud y plazas públicas.

Esta iniciativa, que según ha trascendido comenzará a materializarse en las paradas del tranvía este mismo martes, se fundamenta en un enfoque de concienciación y no de carácter punitivo. La administración insular ha subrayado que la señalización —que se completará en más de 150 puntos antes de que finalice el año— tiene un valor meramente exhortativo. El objetivo es desnormalizar el hábito de fumar en la esfera pública, una línea de actuación que cuenta con el respaldo de la Asociación Española contra el Cáncer, entidad que identifica al tabaquismo como el principal factor de riesgo oncológico evitable.

La logística del proyecto, que ha obtenido el consenso de todos los ayuntamientos tinerfeños, pone el foco en el transporte público como vector de sensibilización. La consejería de Movilidad ha confirmado que las 27 paradas de las líneas 1 y 2 del tranvía serán las primeras en integrar esta cartelería, una medida de alto impacto si se considera que este servicio registra un flujo diario superior a los 90.000 usuarios. Tras esta fase inicial, el plan contempla extender la señalética a la red de paradas de guaguas de toda la isla.

Desde una perspectiva de salud comunitaria, esta intervención se alinea con las recomendaciones de organismos internacionales que abogan por la creación de entornos libres de humo para proteger a los colectivos más vulnerables, como menores y personas con patologías respiratorias. Al evitar la imposición de sanciones y optar por la visibilización de un compromiso institucional, el Cabildo busca fomentar una convivencia basada en la responsabilidad individual y el respeto al espacio compartido, evitando la confrontación directa con el fumador y priorizando la divulgación de evidencia científica sobre los riesgos del tabaquismo pasivo.