
Tenerife digitaliza el patrimonio histórico de El Rosario mediante realidad inmersiva
Un nuevo proyecto de realidad inmersiva permite explorar de forma virtual y gratuita tres Bienes de Interés Cultural del barrio de Machado, en Tenerife, integrando documentación histórica y recreaciones mediante inteligencia artificial.
La digitalización del patrimonio histórico ha dado un paso significativo en Tenerife con la reciente presentación de un proyecto de realidad inmersiva centrado en el barrio de Machado, en el municipio de El Rosario. Según ha trascendido tras el acto de lanzamiento, esta iniciativa permite explorar de manera virtual y gratuita tres Bienes de Interés Cultural (BIC) de la zona: la ermita de Nuestra Señora del Rosario, el Camino Viejo de Candelaria y la casa del corsario Amaro Pargo.
El desarrollo técnico, liderado por los docentes Ángel Adán, Beatriz García y José Luis Saorín, junto a la colaboración de diversos especialistas, busca democratizar el acceso a estos enclaves mediante el uso de dispositivos móviles y visores de realidad virtual. La propuesta no solo se limita a la navegación 360º, sino que integra una base documental rigurosa que incluye estudios históricos, cartografía técnica y recreaciones mediante inteligencia artificial. Estas últimas, que ofrecen una aproximación visual al corsario en distintas etapas de su vida, se han apoyado en retratos conservados en la ermita y en la reconstrucción tridimensional de su antigua residencia.
El valor de esta intervención reside en la puesta en valor de un eje geográfico y cultural que conecta el norte y el sur de la isla, una ruta que ya era transitada por la población aborigen y que, desde el siglo XVII, sirvió de tránsito para las autoridades del Cabildo en sus desplazamientos hacia la Villa Mariana. Para documentar este legado, el proyecto ha rescatado croquis de 1975 realizados por Bernardo Parrilla, los cuales han servido de base para la creación de tres maquetas: una original donada al Museo de Historia y Antropología de Tenerife, una versión educativa impresa en 3D y una recreación artística.
La dimensión divulgativa del proyecto se completa con una banda sonora original del timplista Benito Cabrera y el respaldo de una amplia representación institucional y asociativa, incluyendo a la Universidad de La Laguna y diversos colectivos patrimoniales. Esta convergencia entre tecnología y memoria histórica subraya una tendencia creciente en la gestión cultural española: la necesidad de emplear herramientas digitales para garantizar la conservación y el conocimiento público de los bienes protegidos. Como señalaron los responsables durante la presentación, la salvaguarda del patrimonio depende, en última instancia, de la capacidad de la sociedad para acceder a su historia y comprender su relevancia en el presente.