
El Cabildo de Tenerife refuerza la protección de La Caleta y aprueba la reforma integral de la TF-1
El Cabildo de Tenerife refuerza la vigilancia ambiental en el Sitio de Interés Científico de La Caleta y aprueba una inversión de 16 millones de euros para rehabilitar un tramo crítico de la autopista TF-1.
La gestión de las infraestructuras y la preservación del patrimonio natural en Tenerife han marcado la agenda institucional esta semana, con dos actuaciones que reflejan la dualidad entre la modernización de la red viaria y la protección de los enclaves ecológicos más vulnerables. Según la información facilitada por el Cabildo de Tenerife, la administración insular ha activado un dispositivo de vigilancia permanente en el Sitio de Interés Científico de La Caleta de Adeje, al tiempo que ha dado luz verde definitiva a la renovación integral de un tramo crítico de la autopista TF-1.
En el ámbito medioambiental, el despliegue de trece efectivos —compuesto por agentes de medio ambiente, Policía Local y Policía Canaria— responde a la necesidad de blindar un ecosistema que ha sido objeto de una inversión pública de 487.000 euros. Este esfuerzo inversor, iniciado en 2021, permitió la retirada de asentamientos irregulares y la reintroducción de más de 3.500 ejemplares de flora autóctona. La presencia constante de las fuerzas de seguridad busca evitar la reincidencia de acampadas ilegales que, históricamente, han comprometido la nidificación de aves marinas y la integridad geomorfológica de este espacio protegido desde 1987. La reciente intervención, que se saldó con siete actas de infracción y el desmantelamiento de tiendas de campaña, subraya la dificultad de equilibrar el uso público con la conservación de un entorno que las autoridades insulares consideran un punto crítico de sensibilidad ecológica.
Paralelamente, la Corporación insular ha desbloqueado una inversión superior a los 16 millones de euros para la rehabilitación del firme en 18,3 kilómetros de la TF-1, el eje vertebrador que conecta Santa Cruz con el Valle de Güímar. Este proyecto, que afecta a una vía con una intensidad media diaria de 70.000 vehículos, se ejecutará en dos lotes diferenciados: uno que abarca los municipios de Santa Cruz y El Rosario, con un presupuesto de 8,9 millones, y otro que comprende El Rosario, Candelaria y Güímar, con 7,1 millones.
Más allá de la simple pavimentación, la obra contempla la implementación de capas de rodadura drenantes para optimizar la adherencia y mitigar la contaminación acústica, además de integrar criterios de sostenibilidad mediante el uso de áridos reciclados. La hoja de ruta del Cabildo, tras concluir el periodo de alegaciones y participación pública, prevé la licitación de estos trabajos en el plazo de un mes. Con esta actuación, el Ejecutivo insular busca no solo mejorar la seguridad vial, sino también modernizar una infraestructura estratégica mediante la actualización de la señalización y la instalación de elementos de contención, consolidando así un modelo de gestión que, según fuentes del Cabildo, pretende ser más eficiente y adaptado a las demandas actuales de movilidad y seguridad.