El Cabildo de Tenerife prepara dos simulacros de emergencia para optimizar la respuesta ante riesgos volcánicos y proteger el patrimonio

El Cabildo de Tenerife prepara dos simulacros de emergencia para optimizar la respuesta ante riesgos volcánicos y proteger el patrimonio

Recurso: El Día

El Cabildo de Tenerife llevará a cabo dos simulacros de emergencia en el último trimestre del año, centrados en la respuesta ante una reactivación volcánica en el suroeste de la isla y en la protección del patrimonio histórico en San Cristóbal de La Laguna.

La gestión de riesgos en un territorio marcado por su singularidad geológica y su riqueza cultural exige una preparación técnica constante. Según ha trascendido recientemente, el Cabildo de Tenerife ha diseñado una hoja de ruta para el último trimestre del año que contempla dos ejercicios de entrenamiento integral, orientados a optimizar la interoperabilidad entre los distintos cuerpos de seguridad y las administraciones públicas ante situaciones de emergencia.

El primero de estos operativos, programado para el 22 de octubre, se localizará en el suroeste de la isla, concretamente en los términos municipales de Guía de Isora y Vilaflor. Este despliegue, que se perfila como el de mayor complejidad técnica de los previstos para este periodo, busca poner a prueba la capacidad de respuesta ante una eventual reactivación volcánica. La prioridad reside en la validación de los procedimientos de evacuación y en la sincronización de las fuerzas de seguridad, un esfuerzo que contará con el despliegue de efectivos de la Policía Nacional y la Guardia Civil, bajo la supervisión de la Dirección General de Emergencias del Ejecutivo autonómico y la Subdelegación del Gobierno.

Esta estrategia de prevención no es aislada, sino que da continuidad a los ejercicios de campo realizados anteriormente, como el que tuvo lugar el pasado diciembre en Garachico. La planificación insular busca, en última instancia, fortalecer la resiliencia de la población y la eficacia de los protocolos de protección civil ante fenómenos naturales que, dada la naturaleza volcánica del archipiélago, requieren una vigilancia y una capacidad de reacción permanente.

El ciclo de simulacros se completará en noviembre con una intervención de carácter singular en San Cristóbal de La Laguna. En esta ocasión, el foco se desplazará hacia la preservación del legado cultural. Dado que el casco histórico de la ciudad ostenta la distinción de Patrimonio de la Humanidad, el ejercicio se centrará en el diseño de tácticas específicas para el rescate y la salvaguarda de bienes artísticos e históricos ante posibles contingencias. Con estas actuaciones, las autoridades locales pretenden no solo garantizar la integridad física de los ciudadanos, sino también asegurar la protección del patrimonio material frente a riesgos que, por su imprevisibilidad, demandan una coordinación institucional sin fisuras.