
Canarias activa una central de respaldo en Tenerife para blindar el suministro eléctrico ante posibles fallos
El Gobierno de Canarias ha puesto en marcha una central de respaldo de Sampol en Tenerife para reforzar la estabilidad del sistema eléctrico ante el riesgo de interrupciones y la obsolescencia de las infraestructuras actuales.
La fragilidad del sistema eléctrico canario ha forzado al Ejecutivo autonómico a implementar una solución de contingencia ante el riesgo de interrupciones en el suministro. Tal y como ha trascendido esta semana, la compañía Sampol ha activado una central de respaldo en La Campana, Santa Cruz de Tenerife, una infraestructura diseñada para actuar como red de seguridad ante posibles fallos en la red, similares a los incidentes registrados en el archipiélago durante los años 2019 y 2020.
Esta instalación, que aporta una capacidad de nueve megavatios mediante cinco grupos electrógenos de gasóleo alojados en contenedores acústicos, se enmarca en la declaración de emergencia energética decretada por el Gobierno de Canarias. El objetivo es mitigar la vulnerabilidad del sistema insular, cuya obsolescencia quedó patente tras el apagón que afectó a La Gomera en 2023. La planta, que eleva la tensión a 20 kilovatios, es de carácter provisional y su despliegue responde a la necesidad de garantizar la estabilidad mientras se resuelven los concursos para la renovación de las centrales térmicas y se avanza en la transición hacia fuentes renovables y el almacenamiento energético.
El acto de puesta en marcha contó con la presencia del presidente regional, Fernando Clavijo, y el consejero de Transición Ecológica, Mariano Hernández Zapata, quienes subrayaron la importancia de esta infraestructura como un "bote salvavidas" para el sistema. Por su parte, el delegado del Gobierno, Anselmo Pestana, puso en valor la inversión estatal de 400 millones de euros destinada a robustecer la red eléctrica frente a las exigencias de suministro actuales, que oscilan entre los 1.200 y 1.300 megavatios diarios.
Para la empresa adjudicataria, este proyecto supone un hito estratégico. Carmen Sampol, directora ejecutiva de la firma, destacó que esta planta representa su entrada operativa en el mercado canario tras dos décadas de intentos por diversificar un sector históricamente monopolizado. La compañía tiene previsto ampliar su presencia en las islas con la instalación de otras tres plantas similares en Tenerife y una en Fuerteventura, lo que elevará su capacidad de respaldo a 60 megavatios.
La estrategia, respaldada también por el Cabildo de Tenerife, busca acelerar la modernización de las infraestructuras energéticas, un proceso que, según las autoridades locales, ha experimentado un avance significativo en los últimos dos años bajo el marco de la emergencia energética. Este despliegue técnico es, en última instancia, un paso intermedio hacia una red más fiable que permita integrar el futuro cable submarino entre Tenerife y La Gomera y consolidar la seguridad energética del archipiélago a largo plazo.