
El Cabildo de Tenerife despliega un operativo urgente en Tacoronte ante un nuevo foco de termitas invasoras
El Cabildo de Tenerife y el Ayuntamiento de Tacoronte han activado un operativo de emergencia con una inversión de 244.000 euros para erradicar un nuevo foco de la termita invasora Reticulitermes flavipes detectado en el barrio de La Caridad.
La aparición de un nuevo foco de Reticulitermes flavipes en el barrio de La Caridad, en Tacoronte, ha activado una respuesta de emergencia por parte de las autoridades insulares y locales. Tal y como recoge la información difundida sobre la intervención en la zona, la presencia de esta especie invasora en un área alejada de los puntos de detección previos ha obligado al Cabildo de Tenerife, en colaboración con la empresa pública Tragsatec, a desplegar un operativo urgente para contener la expansión del insecto.
La complejidad del escenario radica en la acumulación descontrolada de unos 5.000 metros cúbicos de residuos vegetales en un entorno residencial. Esta situación no solo representa una amenaza biológica por la capacidad destructiva de la termita subterránea sobre infraestructuras y patrimonio arbóreo, sino que también eleva el riesgo de incendios debido a la naturaleza del material depositado. Para abordar esta problemática, se ha proyectado una inversión de 244.000 euros destinada a la gestión integral de un volumen total de restos que alcanza los 7.000 metros cúbicos.
El protocolo de actuación, que fue trasladado a los residentes en un encuentro informativo reciente, contempla la creación de una infraestructura temporal diseñada para minimizar el riesgo de dispersión. Esta instalación contará con una base de hormigón y sistemas de aplicación de biocidas, garantizando que el proceso de astillado y tratamiento se realice bajo condiciones de estricta seguridad. Asimismo, el perímetro de trabajo, que abarca unos 200 metros cuadrados, será clausurado mediante vallado metálico para impedir el tránsito ajeno a las labores de limpieza y desbroce.
La gestión de esta plaga es un asunto de especial relevancia para la seguridad del ecosistema insular, dado que la Reticulitermes flavipes es una especie altamente adaptativa capaz de comprometer la integridad estructural de las edificaciones. Una vez completado el tratamiento de los residuos, el plan de trabajo establece el traslado del material a un vertedero autorizado y el posterior desmantelamiento de las instalaciones provisionales, cerrando así un episodio que ha puesto a prueba la capacidad de respuesta ante riesgos biológicos en entornos urbanos.