
El Cabildo de Tenerife impulsa la digitalización del campo para optimizar el uso del agua frente a la sequía
El Cabildo de Tenerife impulsa la digitalización del sector primario mediante el uso de inteligencia artificial y sensores para optimizar el riego y garantizar la viabilidad de las explotaciones ante la escasez hídrica.
La digitalización del campo tinerfeño se ha convertido en una prioridad estratégica para el Cabildo de Tenerife, que busca blindar la viabilidad del sector primario frente a la creciente escasez de recursos hídricos. Tal y como ha informado la institución insular, el gobierno local ha iniciado una hoja de ruta junto al Clúster Agrotech Canarias para integrar soluciones tecnológicas avanzadas en las explotaciones agrícolas, una medida que responde a la necesidad de profesionalizar la gestión del agua en un contexto de sequía recurrente.
El núcleo de esta iniciativa reside en la implementación de sistemas de monitorización basados en el aprendizaje automático y la inteligencia artificial. A través de la experiencia acumulada en el proyecto REGADÍA, el Cabildo pretende escalar el uso de sensores capaces de medir en tiempo real variables críticas como la humedad del suelo y las condiciones ambientales. Esta infraestructura de datos permitirá a los agricultores y a la propia Administración disponer de herramientas predictivas para ajustar los ciclos de riego con precisión quirúrgica, evitando tanto el desperdicio de agua como el estrés hídrico en los cultivos estratégicos del archipiélago.
El encuentro de trabajo, que contó con la presencia del consejero de Sector Primario, Valentín González, y la directora insular de Estrategia Turística, Sonia Pagés, junto a técnicos especializados en agricultura y regadío, marca un punto de inflexión en la política agraria de la isla. El objetivo es trascender la fase de pruebas piloto para integrar estas soluciones en la operativa cotidiana de las fincas. La apuesta por la tecnología no solo busca la sostenibilidad ambiental, sino también una mejora en la rentabilidad de las explotaciones mediante la optimización de costes y el incremento del rendimiento por hectárea.
Esta transición hacia una agricultura de precisión se enmarca en un desafío mayor para Canarias: la adaptación de su modelo productivo a un clima cada vez más hostil. Al centralizar la captación de datos y el análisis predictivo, el Cabildo aspira a que la toma de decisiones en el sector primario deje de ser reactiva para convertirse en un proceso basado en evidencia científica, garantizando así la supervivencia de un sector fundamental para la economía y el paisaje de Tenerife.