Tenerife invertirá 75 millones para transformar su gestión de residuos y potenciar la economía circular

Tenerife invertirá 75 millones para transformar su gestión de residuos y potenciar la economía circular

Recurso: El Día

El Cabildo de Tenerife invertirá 75 millones de euros en un nuevo plan de gestión de residuos para transformar el tratamiento de la materia orgánica y reducir las emisiones de metano en el Complejo Ambiental de Arico.

La gestión de residuos en Tenerife afronta un punto de inflexión tras la reciente aprobación del Programa Insular de Gestión de Residuos por parte del Cabildo, una hoja de ruta que, según ha trascendido, movilizará cerca de 75 millones de euros con el objetivo de transformar el modelo de tratamiento de la materia orgánica en la isla. Esta iniciativa responde a la imperiosa necesidad de alinear la política insular con el marco normativo europeo y estatal, que exige una transición urgente hacia la economía circular y una reducción drástica de los residuos que terminan en los vertederos.

El núcleo del problema que pretende atajar esta estrategia es la emisión de metano, un gas con un impacto climático significativamente mayor que el dióxido de carbono, generado por la descomposición de restos orgánicos en el Complejo Ambiental de Arico. Actualmente, una parte sustancial de estos desechos llega al vertedero mezclada con el resto de la basura, lo que impide su valorización. Para revertir esta situación, el plan contempla una inversión específica de 13 millones de euros destinada exclusivamente a optimizar el tratamiento de esta fracción orgánica, que supera las 200.000 toneladas anuales en la isla.

La operatividad del sistema se articulará mediante una doble vía: la modernización de las infraestructuras existentes y el apoyo directo a los municipios. En este sentido, el Cabildo ha previsto una partida de 222.000 euros para la adquisición de más de 690 contenedores específicos, facilitando así la separación en origen tanto en hogares como en el sector comercial. Paralelamente, el Complejo Ambiental de Arico —que ya ha integrado recientemente mejoras en el tratamiento de lixiviados y la valorización de biogás— verá ampliada su capacidad técnica para absorber la totalidad de la materia orgánica insular.

Este despliegue de recursos no solo busca cumplir con los estándares ambientales vigentes, sino que representa un cambio de paradigma en la gestión de residuos en Canarias. Al priorizar la recogida selectiva y el aprovechamiento de los restos orgánicos, la administración insular intenta mitigar la huella de carbono del sistema de gestión de desechos, convirtiendo lo que hasta ahora era un foco de contaminación en un recurso susceptible de ser reintroducido en el ciclo productivo.