
Licitan por 66 millones el tercer carril de la TF-5 entre Guamasa y San Lázaro
El Cabildo de Tenerife y el Gobierno de Canarias han licitado por 66,4 millones de euros la construcción del tercer carril en la TF-5, entre Guamasa y San Lázaro, para descongestionar una vía que soporta diariamente 110.000 vehículos.
La movilidad en Tenerife afronta un punto de inflexión tras el anuncio conjunto del Cabildo insular y el Ejecutivo autonómico sobre la licitación del tercer carril en la TF-5, un tramo crítico que conecta Guamasa con San Lázaro. Según ha trascendido, esta intervención busca mitigar la saturación de una vía que absorbe diariamente a 110.000 usuarios, una cifra que ilustra la brecha existente entre la capacidad de la infraestructura actual y las necesidades reales de desplazamiento en el área metropolitana.
La envergadura de la obra, presupuestada en 66,4 millones de euros, se articula sobre un cronograma de 35 meses. Más allá de la ampliación física de la calzada, el proyecto introduce una reingeniería en los enlaces del aeropuerto y las zonas de Guamasa y San Lázaro. La implementación de un acceso directo —denominado técnicamente como "hipódromo"— se perfila como la pieza clave para descongestionar el nudo aeroportuario, permitiendo que una cuarta parte del tráfico actual pueda realizar sus maniobras de entrada y salida sin interferir con el flujo principal de la autopista.
Desde una perspectiva técnica, el desafío reside en la continuidad del servicio. La planificación contempla mantener operativos los dos carriles por sentido durante todo el periodo de ejecución, mediante una gestión progresiva de los desvíos. La intervención, que ocupará una superficie aproximada de 8.000 metros cuadrados, integra además una solución de ingeniería hidráulica para el drenaje, consistente en seis tanques de tormenta y pozos filtrantes, orientada a prevenir anegaciones en un entorno con alta presencia de superficies comerciales.
Este proyecto supone la reactivación de una hoja de ruta que permaneció estancada desde 2017, año en el que se firmó un convenio que finalmente no prosperó. La actual administración insular ha logrado rescatar y actualizar esta propuesta, integrándola en la planificación prioritaria del Gobierno de Canarias. La cúpula política, encabezada por el presidente Fernando Clavijo y la presidenta insular Rosa Dávila, ha enmarcado esta actuación dentro de una estrategia más amplia que pretende combinar la mejora de la red viaria con el fortalecimiento del transporte público, atendiendo así a una de las demandas sociales más persistentes en la isla.
La adjudicación, cuya firma está prevista para antes del periodo estival, marcará el inicio de una obra que, según los responsables del proyecto, no solo busca reducir los tiempos de espera en las horas punta —donde se registran picos de 4.500 vehículos—, sino también elevar los estándares de seguridad vial en un corredor estratégico para el desarrollo económico de Tenerife. La colaboración entre administraciones ha sido, en este caso, el motor necesario para desbloquear una infraestructura que se considera esencial para la vertebración del norte de la isla.