
El Cabildo de Tenerife destina 600.000 euros a cooperación internacional con pago anticipado para ONGD
El Cabildo de Tenerife ha convocado ayudas por 600.000 euros para proyectos de cooperación al desarrollo en 2026, facilitando el pago anticipado a las ONGD para agilizar su ejecución en África Occidental e Hispanoamérica.
Tal y como ha hecho público el Cabildo de Tenerife, la institución insular ha formalizado esta semana el marco normativo y la apertura del proceso de concurrencia para las ayudas destinadas a la cooperación al desarrollo y la solidaridad internacional con vistas al ejercicio 2026. Esta medida, que implica la transferencia de competencias hacia la Dirección Insular de Acción Exterior y Relaciones Institucionales, busca consolidar la presencia de la isla en el ámbito de la ayuda humanitaria y el progreso sostenible.
El programa dispone de una partida global de 600.000 euros, diseñada para respaldar a las Organizaciones No Gubernamentales de Desarrollo (ONGD) y otros actores del sector que operen desde la isla. La estructura financiera de estas subvenciones permite que cada iniciativa reciba una financiación de entre 30.000 y 65.000 euros, con la posibilidad de cubrir la totalidad del presupuesto del proyecto. Un aspecto técnico relevante de esta convocatoria es la previsión de abonar el importe íntegro de manera anticipada, una fórmula que pretende dotar a las entidades de la solvencia necesaria para operar en territorios de alta complejidad sin depender de tesorerías previas.
Desde una perspectiva estratégica, esta iniciativa pone el foco en regiones de África Occidental e Hispanoamérica, zonas que históricamente han sido receptoras de la cooperación descentralizada española. La apuesta por el pago anticipado responde a una demanda recurrente del tercer sector, que suele señalar la falta de liquidez como el principal obstáculo para la ejecución ágil de actuaciones sobre el terreno.
Para el equipo de gobierno insular, representado por el vicepresidente Lope Afonso y el director insular Pedro González, este movimiento trasciende la mera gestión presupuestaria. Se enmarca en una política de acción exterior que busca alinear los recursos de la administración local con los objetivos globales de desarrollo, priorizando la operatividad de las entidades colaboradoras. Con este paso, el Cabildo no solo define sus prioridades geográficas para el próximo bienio, sino que también establece un modelo de gestión administrativa que intenta reducir la burocracia financiera para los agentes que ejecutan los proyectos en los países de destino.