
El Cabildo de Tenerife licita por 21 millones la renovación y mantenimiento integral del alumbrado de sus carreteras
El Cabildo de Tenerife licita por hasta 21 millones de euros la gestión integral y modernización del alumbrado de su red de carreteras, priorizando el mantenimiento preventivo y la eficiencia energética.
La seguridad vial en Tenerife afronta una renovación estratégica con la reciente licitación lanzada por el Cabildo insular para la gestión integral de su red de alumbrado público. Tal y como ha trascendido a través de los documentos oficiales de la Corporación, el proyecto cuenta con una dotación inicial de 9,9 millones de euros, cifra que podría escalar hasta los 21 millones en función de las necesidades de ejecución durante el trienio de vigencia del contrato.
Esta iniciativa responde a la necesidad de optimizar una infraestructura crítica que da servicio a un volumen diario superior a los 100.000 usuarios. La estrategia del área de Carreteras, dirigida por Dámaso Arteaga, marca un cambio de paradigma al abandonar el modelo de reparación reactiva en favor de un sistema de vigilancia constante y mantenimiento preventivo. Este enfoque busca minimizar los tiempos de inactividad en puntos neurálgicos, estableciendo un protocolo de actuación que obliga a resolver cualquier incidencia que comprometa la seguridad de los conductores en un margen máximo de 24 horas.
Para garantizar la operatividad, el contrato se ha segmentado en dos bloques geográficos. El lote norte abarca arterias de alta densidad como la TF-5, la TF-11, la TF-13, la TF-31, el enlace de la TF-42 y el Túnel de Las Aguas. Por su parte, el lote sur centraliza la atención en la TF-1, la TF-2, la TF-4, la Vía Exterior y la Variante de Guaza. Esta división busca una mayor capilaridad en la respuesta ante emergencias, apoyada por un servicio de guardia permanente disponible durante todo el año.
Desde la presidencia del Cabildo, Rosa Dávila ha enmarcado esta inversión como una apuesta por la modernización de los activos públicos. Más allá de la mera conservación, el pliego técnico contempla la transición hacia tecnologías de iluminación más eficientes, como el despliegue progresivo de luminarias LED. Esta medida no solo busca mejorar la visibilidad en glorietas, túneles y enlaces —puntos donde la iluminación es un factor determinante para la reducción de la siniestralidad—, sino también alinear la gestión de la red con los objetivos de sostenibilidad y ahorro energético que demandan las actuales normativas europeas.
El alcance de las tareas contratadas es exhaustivo e incluye desde la supervisión de los centros de mando y el control de los ciclos de encendido, hasta la limpieza técnica de los dispositivos y la medición rigurosa de los niveles de flujo lumínico. Con este despliegue, la administración insular pretende garantizar que la infraestructura viaria no solo sea funcional, sino que cumpla con los estándares de calidad necesarios para una movilidad segura en una isla con una orografía y una intensidad de tráfico que exigen una supervisión técnica constante.