
El Cabildo de Tenerife invertirá 12,4 millones en reparar 17 carreteras tras la borrasca Therese
El Cabildo de Tenerife destinará 12,4 millones de euros a la rehabilitación integral de 17 carreteras insulares dañadas por la borrasca Therese para garantizar la seguridad vial y mejorar la resiliencia de la red ante futuros temporales.
La red viaria de Tenerife afronta un proceso de rehabilitación integral tras los efectos de la borrasca Therese, que azotó la isla durante la segunda quincena de marzo de 2026. Tal y como ha informado el Cabildo insular, la institución ha dado luz verde a una partida presupuestaria de 12,4 millones de euros —impuestos incluidos— destinada a corregir los daños estructurales provocados por el temporal en 17 carreteras de la red insular.
La estrategia diseñada por el área de Carreteras, dirigida por Dámaso Arteaga, responde a la necesidad de blindar la seguridad vial ante la vulnerabilidad que han mostrado diversos puntos de la orografía tinerfeña. Para optimizar los tiempos de respuesta, la administración ha fragmentado el proyecto en siete bloques operativos, permitiendo así que las labores de estabilización de taludes, reconstrucción de sistemas de drenaje y reparación de pavimentos se ejecuten de manera simultánea.
El despliegue técnico se concentra en 29 localizaciones críticas. Entre ellas, destaca por su complejidad y volumen de inversión —1,4 millones de euros— la intervención en la TF-165, a la altura del acceso a El Pris, en el municipio de Tacoronte. El plan de choque se extiende, además, por una geografía diversa que abarca desde el norte hasta el área metropolitana, con actuaciones programadas en La Orotava, Puerto de la Cruz, Los Realejos, La Laguna, Garachico, Los Silos y El Tanque.
Esta movilización de recursos públicos no solo busca restaurar la normalidad en el tránsito, sino también mitigar el impacto de futuros episodios de precipitaciones intensas, un fenómeno cada vez más recurrente en el archipiélago. Desde una perspectiva financiera, el Cabildo contempla la posibilidad de recuperar hasta la mitad de la inversión mediante las líneas de financiación estatal habilitadas para la recuperación de infraestructuras tras desastres naturales. Esta medida de emergencia se enmarca en los protocolos de resiliencia ante fenómenos meteorológicos adversos, fundamentales para garantizar la conectividad en una isla donde la orografía condiciona severamente la movilidad y la seguridad de los usuarios.