
El desempleo en el sur de Tenerife persiste por la falta de cualificación técnica de los demandantes
El mercado laboral del sur de Tenerife mantiene una brecha estructural marcada por el desempleo de personas sin cualificación técnica, a pesar de que la Formación Profesional es el perfil más demandado por las empresas locales.
La brecha estructural que define el mercado laboral en el sur de Tenerife se mantiene inalterable a las puertas de la temporada estival, según los datos publicados recientemente por el Observatorio Canario de Empleo (Obecan). El análisis de estas cifras revela una paradoja persistente: mientras la Formación Profesional (FP) se posiciona como el perfil académico con mayor capacidad de absorción por parte del tejido productivo local, una abrumadora mayoría de los demandantes de empleo carece de una cualificación técnica o superior.
De acuerdo con el informe del Obecan, el desempleo en los doce municipios de la comarca afecta a 17.162 personas, una cifra prácticamente idéntica a la registrada en el mismo periodo del ejercicio anterior, cuando se contabilizaron 17.118 solicitantes. Dentro de este colectivo, la formación académica se erige como el principal factor de diferenciación. Resulta significativo que solo 777 personas con titulación de FP figuren en las listas de desempleo, lo que equivale a un 4,5% del total. En contraste, el grueso de los inscritos —un 66,8%, equivalente a 11.463 individuos— posee únicamente estudios primarios, evidenciando una desconexión entre la oferta de mano de obra y las necesidades de un mercado que demanda perfiles especializados. Por su parte, los titulados universitarios representan un 4,6% del total de demandantes, con 783 personas.
Esta realidad ha impulsado una estrategia institucional orientada a la especialización técnica, materializada en la puesta en marcha del Centro Integrado de Adeje el pasado mes de septiembre. La infraestructura, de carácter comarcal, busca alinear la oferta educativa con las exigencias reales de las empresas del entorno, con el objetivo de reducir la dependencia de empleos de baja cualificación.
El informe también arroja luz sobre la desigualdad de género en el acceso al trabajo en la zona. La estadística muestra una disparidad marcada, donde las mujeres representan el 59% de los demandantes, frente al 41% de hombres. Este desequilibrio, sumado a la alta tasa de personas sin formación técnica, subraya los desafíos que enfrenta la comarca para dinamizar su economía y mejorar la empleabilidad de su población activa, en un contexto donde la especialización profesional se confirma como el activo más resiliente frente a la inestabilidad del mercado.