El Cabildo admite una crisis de personal en Metropolitano de Tenerife que compromete el servicio del tranvía

El Cabildo admite una crisis de personal en Metropolitano de Tenerife que compromete el servicio del tranvía

Recurso: Diario de Avisos

El Cabildo de Tenerife reconoce una crisis operativa en Metropolitano debido a un déficit estructural de personal que compromete la puntualidad y la calidad del servicio del tranvía.

La crisis operativa que atraviesa Metropolitano de Tenerife ha dejado de ser una sospecha sindical para convertirse en una admisión oficial por parte del Cabildo insular. Tal y como ha trascendido tras la última sesión plenaria de la corporación, la empresa pública que gestiona el tranvía sufre un déficit estructural de efectivos que está comprometiendo la fiabilidad del servicio y la puntualidad de las frecuencias.

La consejera de Movilidad, Eulalia García, ha confirmado que la escasez de recursos humanos se extiende de forma transversal por la organización, afectando tanto a la operativa de conducción como a las áreas de administración, planificación y mantenimiento. Esta carencia de personal no solo lastra la capacidad de respuesta de la compañía ante la creciente demanda —impulsada por las políticas de gratuidad del transporte público—, sino que también ha generado un cuello de botella en la gestión interna.

El debate en el Pleno, instigado por el Grupo Socialista, puso sobre la mesa el malestar de la plantilla respecto al cumplimiento de los acuerdos alcanzados el pasado mes de enero para desconvocar la huelga. El portavoz socialista, Aarón Afonso, denunció una degradación palpable en la calidad del servicio, señalando situaciones de hacinamiento en las paradas que, a su juicio, evidencian una falta de previsión. Ante estas acusaciones, la consejera defendió que el grado de ejecución de los compromisos laborales es elevado, aunque admitió que el ritmo de implementación es desigual.

Desde la perspectiva de la gestión, el Cabildo ha enumerado una serie de avances ya consolidados, como la aprobación del plan de igualdad, la puesta en marcha de protocolos de prevención de riesgos y la finalización de programas formativos en materia eléctrica. No obstante, la propia institución reconoce que existen tareas pendientes, entre las que destacan la actualización de los protocolos de vigilancia, la revisión de las evaluaciones de riesgos laborales y la sustitución de materiales vinculados a la presencia de polvo en las instalaciones.

La situación se enmarca en un contexto de tensión laboral que ya había sido advertido por organizaciones como Comisiones Obreras, quienes han solicitado una intervención directa del Cabildo ante lo que describen como un bloqueo en la negociación colectiva. Pese a que la consejera ha desmentido los rumores sobre la dimisión del gerente de la entidad, Pedro Ribeiro, la empresa ha anunciado un plan de refuerzo que contempla la contratación de nuevos conductores y la ampliación de los equipos de regulación y mantenimiento. Con todo, la realidad operativa del tranvía sigue supeditada a la capacidad de la empresa para resolver estos desajustes de plantilla, un desafío que, según la propia responsable insular, requiere de una negociación colectiva constante para evitar que la calidad del transporte público siga deteriorándose.