
Tenerife restringe el acceso al monte ante el riesgo de incendios por altas temperaturas
El Cabildo de Tenerife restringe el acceso y las actividades en el monte ante el riesgo de incendios forestales provocado por el episodio de altas temperaturas que afectará a la isla a partir de este jueves.
La orografía de Tenerife, marcada por su compleja red de senderos y su valioso patrimonio forestal, se enfrenta a un desafío crítico ante el episodio de altas temperaturas que afectará a la isla a partir de este jueves, 30 de julio. Tal y como ha comunicado el Cabildo de Tenerife, la administración insular ha optado por una estrategia de prevención proactiva, implementando restricciones de acceso y actividad en el monte para mitigar el riesgo de incendios forestales, que podrían alcanzar picos de 34 grados.
La medida, que entrará en vigor a las 8:00 horas, establece una zonificación operativa diferenciada. Mientras que la vertiente norte se regirá por los protocolos de Grado 1, el sur, el oeste y el área metropolitana estarán sujetos a las directrices de Grado 2, más restrictivas. Este despliegue implica el cierre inmediato de áreas recreativas y zonas de acampada, además de la prohibición absoluta de encender fuego en el exterior, lo que abarca desde barbacoas hasta cualquier tipo de fogón o cocina de gas.
El marco normativo impuesto por la corporación insular busca neutralizar cualquier foco de ignición potencial. Por ello, se ha decretado la suspensión de labores forestales y el uso de maquinaria susceptible de generar chispas, como radiales o equipos de soldadura. Asimismo, el veto se extiende al uso de pirotecnia y al hábito de fumar en infraestructuras públicas forestales. En las zonas bajo Grado 2, la restricción es aún más severa, prohibiendo el tránsito recreativo de vehículos a motor por pistas forestales, la celebración de eventos deportivos o romerías, y las labores de control cinegético del muflón.
La presidenta del Cabildo, Rosa Dávila, y la consejera de Medio Natural, Blanca Pérez, han subrayado que la anticipación es la herramienta fundamental para evitar que las condiciones meteorológicas adversas deriven en una emergencia incontrolable. Esta política de prevención se alinea con la necesidad de proteger tanto el ecosistema insular como la seguridad de los ciudadanos, apelando a la responsabilidad individual para evitar conductas de riesgo.
Más allá de la protección del entorno natural, las autoridades han emitido un decálogo de recomendaciones sanitarias ante el calor extremo. Se insta a la población a mantener una hidratación constante, priorizar el uso de ropa ligera y evitar la exposición solar directa, especialmente en la franja horaria comprendida entre las 12:00 y las 16:00 horas. La administración insular hace especial hincapié en la vigilancia de los colectivos más vulnerables —menores, ancianos y personas con patologías crónicas—, quienes presentan una mayor fragilidad ante los episodios de estrés térmico que, en los últimos años, han ganado frecuencia e intensidad en el archipiélago canario.