Tenerife blinda la noche de San Juan con restricciones y un amplio dispositivo ante el riesgo de incendios

Tenerife blinda la noche de San Juan con restricciones y un amplio dispositivo ante el riesgo de incendios

Recurso: El Día

El Cabildo de Tenerife ha desplegado un dispositivo de 152 efectivos y restringido el uso del fuego ante el alto riesgo de incendios forestales durante la celebración de la noche de San Juan.

La celebración de la noche de San Juan en Tenerife estará marcada este año por una vigilancia extrema y restricciones severas, tal y como ha comunicado el Cabildo insular ante el escenario de prealerta por riesgo de incendios forestales decretado por el Gobierno de Canarias. La coincidencia de esta festividad tradicional con un episodio de altas temperaturas ha obligado a las autoridades a blindar las zonas forestales y sensibles, donde el uso del fuego queda terminantemente prohibido, salvo excepciones muy tasadas que cuenten con planes de seguridad específicos.

El dispositivo de seguridad, diseñado para actuar de forma coordinada con los municipios, movilizará a un total de 152 efectivos. Este despliegue contará con 65 profesionales del Consorcio de Bomberos de Tenerife, 50 bomberos voluntarios y 37 miembros de las Brigadas Forestales (Brifor), además del respaldo de Protección Civil y diversos grupos de voluntariado. El objetivo principal de este despliegue es garantizar una capacidad de respuesta inmediata ante cualquier conato o emergencia que pudiera derivarse de las hogueras.

Para aquellas celebraciones que tengan lugar fuera de las áreas de riesgo —identificables a través de la plataforma digital Tenerife ON—, la normativa exige una comunicación previa por escrito al ayuntamiento correspondiente. Este trámite es indispensable para que las autoridades locales evalúen el entorno y validen la seguridad del emplazamiento, debiendo figurar siempre la identidad de un responsable mayor de edad.

Desde el área de Medio Natural, Sostenibilidad, Seguridad y Emergencias, que dirige Blanca Pérez, se ha hecho un llamamiento a la prudencia, recordando que la seguridad es una responsabilidad compartida. En este sentido, el Cabildo ha subrayado la prohibición absoluta de quemar residuos no vegetales, advirtiendo que el uso de materiales inadecuados no solo incrementa la toxicidad de los humos, sino que eleva exponencialmente el riesgo de descontrol del fuego.

Las directrices técnicas para quienes obtengan autorización municipal incluyen mantener un perímetro de seguridad de al menos tres metros libre de vegetación, evitar la proximidad a infraestructuras críticas, tendidos eléctricos o vehículos, y contar con mangueras de agua para una intervención rápida. Asimismo, se prohíbe taxativamente el uso de acelerantes como la gasolina. Una vez finalizado el evento, el responsable deberá garantizar la extinción total de las brasas, recordando que cualquier incidencia debe comunicarse de inmediato al servicio de emergencias 112.