Tenerife consolida trece playas libres de humos con multas de hasta 750 euros

Tenerife consolida trece playas libres de humos con multas de hasta 750 euros

Recurso: El Día

Trece playas de Santa Cruz de Tenerife y El Rosario prohíben el consumo de tabaco y dispositivos de vapeo para proteger la salud pública y el medio ambiente, estableciendo multas de hasta 750 euros por incumplimiento.

La gestión del litoral en Tenerife ha experimentado un giro normativo significativo con la consolidación de trece enclaves costeros libres de humos, una medida que busca transformar la experiencia del usuario y mitigar el impacto ambiental de los residuos derivados del consumo de tabaco. Tal y como recoge la organización Nofumadores.org, esta restricción se articula a través de las ordenanzas municipales de Santa Cruz de Tenerife y El Rosario, estableciendo un marco sancionador que contempla multas de hasta 750 euros para quienes contravengan la prohibición.

El alcance de esta normativa trasciende la mera prohibición del cigarrillo convencional. En el caso de la capital tinerfeña, la regulación —integrada en su ordenanza de limpieza y gestión de residuos vigente desde 2023— abarca un espectro amplio que incluye dispositivos de vapeo, cachimbas y cigarrillos electrónicos. La restricción no se circunscribe únicamente a la superficie arenosa, sino que se extiende a infraestructuras complementarias como soláriums, rampas de acceso, plataformas de baño y áreas de servicios, incluyendo los entornos de los quioscos en playas de alta afluencia como Las Teresitas.

El despliegue de esta política pública responde a una doble necesidad. Desde una perspectiva de salud pública, se pretende blindar a los colectivos más vulnerables —menores, ancianos y personas con patologías respiratorias— frente a la exposición pasiva al humo en espacios de alta densidad. Paralelamente, el factor ecológico cobra especial relevancia: las colillas representan uno de los contaminantes más persistentes en el ecosistema marino, debido a la presencia de polímeros plásticos y sustancias tóxicas en sus filtros que, una vez abandonados en la arena, terminan integrándose en la cadena trófica tras ser arrastrados por las mareas.

La relación de espacios afectados es extensa. En Santa Cruz de Tenerife, la prohibición alcanza a diez puntos, entre los que destacan Las Teresitas, Las Gaviotas, Playa Chica, Benijo, Almáciga, Roque de las Bodegas, el Muelle de Añaza, la playa Acapulco, la zona de baño de El Bloque y el dique de San Andrés. Por su parte, el municipio de El Rosario suma otros tres enclaves a esta red de playas sin humo, donde las sanciones pueden oscilar entre los 100 y los 750 euros.

Ante la disparidad de criterios y la extensión de las zonas restringidas, las autoridades locales instan a los usuarios a prestar especial atención a la señalética instalada en cada punto de baño. La recomendación es clara: ante la duda sobre los límites geográficos de la prohibición, el usuario debe desplazarse fuera del área delimitada como zona de baño o playa para ejercer el consumo, dado que la normativa municipal es taxativa respecto a la protección de estos espacios públicos.