
Poda, pilar contra la filoxera en Tenerife
Las autoridades de Canarias y el Cabildo de Tenerife establecen un protocolo que prioriza la gestión de restos de poda, especialmente la quema, para contener la filoxera en los viñedos de la isla.
La gestión adecuada de los restos de poda emerge como el pilar fundamental en la estrategia para contener la filoxera en la vid de Tenerife, una plaga de impacto histórico y económico considerable para el sector vitivinícola de la isla. Así lo han determinado las autoridades autonómicas, que han establecido un conjunto de seis medidas, y lo refuerza el Cabildo de Tenerife, que ha detallado un protocolo específico para los agricultores, según ha trascendido. El objetivo central es evitar la dispersión de este pulgón, cuya presencia fue confirmada el pasado verano en una explotación de Valle de Guerra, en La Laguna.
La Daktulosphaira vitifoliae, conocida como filoxera, representa una amenaza fitosanitaria de primer orden, clasificada bajo cuarentena en la Unión Europea debido a su capacidad devastadora, que en el siglo XIX estuvo a punto de aniquilar la viticultura europea. Tras la detección de focos en Tenerife, las autoridades fitosanitarias activaron un marco legal y operativo de control urgente, en vigor desde el año pasado, que afecta a viticultores, viveros agrícolas, técnicos y a la ciudadanía en general.
El protocolo insular, elaborado con criterios técnicos, establece actuaciones obligatorias para la gestión y destrucción de los restos de poda, priorizando su tratamiento dentro de la propia explotación. Esta medida busca minimizar el movimiento de material vegetal y, consecuentemente, reducir el riesgo de propagación del insecto.
En las zonas demarcadas, que actualmente incluyen la totalidad de la Denominación de Origen (DO) Tacoronte Acentejo —donde se localizó el foco inicial—, el desplazamiento de restos de poda fuera de su demarcación está prohibido, al igual que cualquier movimiento sin autorización expresa. La quema autorizada se establece como la vía prioritaria para su gestión. Solo en caso de imposibilidad de realizar la quema, se podrá solicitar el traslado de los restos a un centro de acopio autorizado, servicio que será efectuado por una empresa con el permiso preceptivo y con recogida en la propia finca. Para coordinar este servicio, los viticultores pueden contactar al número 610117286.
Para las zonas no demarcadas, que abarcan tanto áreas de Tacoronte Acentejo como el resto de las seis Denominaciones de Origen de Tenerife, se mantiene la prohibición de trasladar restos de poda sin autorización o entre distintas DO. La quema autorizada también se prioriza, aunque se ofrece como alternativa el triturado y compostaje en la propia finca. Los agricultores interesados en verificar si su explotación se encuentra en una zona demarcada pueden consultar la información disponible en https://agp.sitcan.es/filoxera/publico/.
Las quemas controladas en finca requieren autorización específica: del Cabildo de Tenerife si la parcela se ubica en zonas de riesgo muy alto o alto de incendio forestal, o del ayuntamiento correspondiente si se encuentra en áreas sin riesgo de fuego. En todos los casos, deben ejecutarse siguiendo estrictas medidas de seguridad. El protocolo también detalla las instrucciones para un correcto compostaje de los restos de poda cuando esta opción sea necesaria. Una hoja divulgativa con el resumen de estas medidas obligatorias está disponible en la página web www.agrocabildo.org, y se están organizando charlas informativas en las distintas comarcas de la isla en colaboración con la Dirección General de Agricultura del Gobierno de Canarias.