
El Cabildo de Tenerife establece vigilancia permanente de 24 horas en el Parque Nacional del Teide
El Cabildo de Tenerife implementa un dispositivo de vigilancia permanente con 14 agentes para proteger el Parque Nacional del Teide y frenar las conductas incívicas en el espacio natural.
El Cabildo de Tenerife ha anunciado un cambio de paradigma en la gestión del Parque Nacional del Teide, tal y como ha trascendido este 27 de marzo de 2026. La institución insular ha decidido implementar un dispositivo de vigilancia permanente, operativo las 24 horas del día, con el objetivo de revertir la situación de vulnerabilidad que ha caracterizado al espacio natural más visitado de España durante los últimos años.
Esta reestructuración operativa responde a una problemática persistente de falta de control, agravada por episodios de pernoctaciones no autorizadas y conductas incívicas que han tenido una notable repercusión pública. La presidenta del Cabildo, Rosa Dávila, ha vinculado esta decisión a la necesidad de corregir una carencia histórica de medios, pasando de una dotación testimonial de dos agentes de Medio Ambiente a un equipo de 14 efectivos dedicados exclusivamente a la protección del parque.
El despliegue, que cuenta con la colaboración estratégica de la Policía Canaria, la Policía Local de La Orotava y el SEPRONA, busca poner fin a la desprotección nocturna del entorno. A nivel insular, el dispositivo se integra en un marco más amplio que moviliza a 50 agentes de Medio Ambiente, apoyados por personal técnico y guardas rurales, con el fin de ejercer una autoridad efectiva frente a la alta afluencia de visitantes.
Más allá del refuerzo de personal, la administración insular ha subrayado que esta medida se complementa con la reciente aprobación del Plan Rector de Uso y Gestión (PRUG). Este instrumento normativo se perfila como la herramienta clave para ordenar la movilidad y la saturación de los miradores, contemplando la introducción progresiva de sistemas de reserva y restricciones de acceso. Ante las críticas políticas sobre la gestión, el Cabildo ha enfatizado que el incremento de efectivos no supone una privatización, sino una optimización de los recursos públicos para garantizar la integridad del patrimonio natural.
La modernización de la infraestructura, que incluye la renovación de la flota de vehículos y los sistemas de comunicación, pretende dotar al parque de una capacidad de respuesta inmediata ante emergencias, incendios o infracciones medioambientales. El éxito de esta estrategia, sin embargo, dependerá de su capacidad para equilibrar la presión turística con la preservación del ecosistema, un desafío que pone a prueba la viabilidad del actual modelo de gestión en uno de los símbolos más representativos de la identidad canaria.