
Condenado a 14 años de cárcel un abuelo de 85 por abusar sexualmente de dos de sus nietas menores en Tenerife.
Un hombre de 85 años ha sido condenado en Tenerife a 14 años de cárcel por abusar sexualmente de sus dos nietas menores de edad durante casi una década.
Un hombre de 85 años ha sido condenado por la Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife a 14 años de cárcel y a pagar 60.000 euros por abusar sexualmente de dos de sus nietas, que eran menores de edad.
El tribunal considera probado que el hombre abusó de las niñas, que son primas, desde que tenían 6 y 7 años hasta los 14 y 15, respectivamente. Esto ocurría cuando se quedaban con él casi todas las tardes porque sus padres no podían cuidarlas debido a sus trabajos.
Estos hechos ocurrieron entre 2006 y 2015, antes de que entrara en vigor la ley conocida como "ley del sí es sí", que considera agresión sexual cualquier acto contra la libertad sexual sin consentimiento.
Según la sentencia, el abuelo tenía una cantina en Santa Cruz de Tenerife y se encargaba de una sociedad los fines de semana. Cuando los padres de las niñas salían por la noche, las dejaban a su cuidado.
Para vencer cualquier resistencia de las niñas, el hombre, aprovechándose de su posición de autoridad, las agarraba con fuerza y les decía que lo que hacía era normal.
También se enfadaba con ellas o lloraba para darles pena y les decía que no contaran nada porque iban a destruir a la familia si lo hacían.
El hombre se defendió diciendo que una de las nietas lo había denunciado para sacarle dinero porque su padre se había arruinado. Según él, le habían pedido joyas de su difunta esposa y dinero en efectivo, y también lo relacionó con el noviazgo de la nieta mayor.
El tribunal rechazó estos argumentos, considerándolos "sin pruebas e incluso poco creíbles", ya que el hombre tenía pocos recursos económicos y no había relación entre el noviazgo de la nieta y lo que había ocurrido. Además, la nieta se lo contó a su madre antes de tener novio.
Las niñas tuvieron que recibir tratamiento psicológico. Una de ellas incluso sufrió alopecia (pérdida de pelo) a los diez años y mostró cambios en su comportamiento, como rebeldía y problemas para tener relaciones sexuales normales.
Su prima también cambió mucho su actitud y tenía ataques de ira, por lo que sus padres la llevaron al psiquiatra y al psicólogo. Sin embargo, no llegó a contar lo que estaba pasando, ni siquiera a su prima.
Cuando los padres de las niñas pidieron explicaciones al abuelo, este no dijo nada, solo bajó la cabeza. Además, varios testigos contaron que el comportamiento del hombre con las niñas siempre les había parecido sospechoso.
El acusado ha sido declarado no culpable de dos delitos de exhibición de material pornográfico de los que le acusaba la Fiscalía.