
Rosa Dávila defiende su gestión en el Cabildo de Tenerife centrada en la mejora de la movilidad y la vivienda
El Cabildo de Tenerife, liderado por Rosa Dávila, ha defendido su gestión en movilidad y vivienda durante el Debate sobre el Estado de la Isla, enfrentándose a las críticas de la oposición sobre la eficacia de sus políticas y el cumplimiento de los compromisos adquiridos.
El Debate sobre el Estado de la Isla celebrado en el Cabildo de Tenerife ha servido como escenario para que el equipo de gobierno insular, liderado por Rosa Dávila, presente un balance de gestión centrado en la transformación de la movilidad, tal y como ha trascendido tras la sesión plenaria. La presidenta ha defendido la eficacia de las medidas implementadas desde 2023, apoyándose en métricas que apuntan a una mejora en la fluidez del tráfico en la TF-5, donde se ha registrado una disminución de los tiempos de desplazamiento de entre el 10% y el 12% en el trayecto que une Los Realejos con la zona metropolitana.
La estrategia del Ejecutivo insular se fundamenta en un trasvase de usuarios desde el vehículo particular hacia el transporte colectivo. Según los datos expuestos, el sistema de guaguas y tranvías ha sumado más de 120.000 nuevos pasajeros en comparación con el mismo periodo de hace tres años. No obstante, el Cabildo ha fijado una meta a largo plazo considerablemente más ambiciosa: captar a 150.000 usuarios adicionales en la próxima década. Para sostener este cambio de paradigma, la administración ha diseñado una hoja de ruta que contempla un centenar de actuaciones y una inversión proyectada de 5.000 millones de euros, destinados a modernizar la red viaria, ferroviaria, los intercambiadores y la integración de sistemas de inteligencia artificial para la gestión del tráfico.
Este planteamiento ha chocado con la visión de la oposición, que ha cuestionado la brecha entre las cifras oficiales y la realidad cotidiana de los ciudadanos. Desde el Grupo Socialista, Aaron Afonso ha instado al gobierno a acelerar el cumplimiento de sus compromisos electorales, señalando carencias en la ejecución de políticas de vivienda y el incumplimiento de la promesa de crear 2.800 plazas residenciales públicas. Por su parte, la representación de Vox, a través de Ana Salazar, ha abogado por un enfoque pragmático, reconociendo el potencial de la isla pero advirtiendo sobre la persistencia de problemas estructurales que requieren una gestión más rigurosa.
En defensa de la labor gubernamental, los portavoces de Coalición Canaria y el Partido Popular, José Miguel Ruano y Lope Afonso respectivamente, han respaldado la visión de futuro de la presidenta. El representante popular ha destacado el cambio de rumbo en la política de vivienda, subrayando la puesta en marcha de iniciativas como el Bono Alquiler Joven, los programas Activa Suelo y Activa Vivienda, y la propuesta de que la institución insular actúe como avalista para facilitar el acceso a la primera vivienda de los jóvenes. Este debate pone de manifiesto la tensión política existente en Tenerife, donde la gestión de las infraestructuras y el acceso a la vivienda se han consolidado como los ejes centrales de la confrontación institucional.