
La carrera por la presidencia de la Federación Tinerfeña de Fútbol entra en su fase decisiva
La carrera por la presidencia de la Federación Interinsular de Fútbol de Tenerife entra en su fase decisiva con Alejandro Morales Mansito y Ramón Hernández Baussou buscando los avales necesarios para formalizar sus candidaturas.
La carrera por la presidencia de la Federación Interinsular de Fútbol de Tenerife ha entrado en una fase decisiva tras la reciente conformación de la asamblea, el órgano encargado de validar las candidaturas que aspiran a dirigir la institución. Tal y como recoge la información publicada por medios locales, el proceso electoral se encamina hacia la etapa de presentación de avales, un trámite que determinará si la contienda se resuelve por aclamación o mediante una votación definitiva.
El escenario actual presenta un pulso entre el actual presidente, Alejandro Morales Mansito, y el exsecretario general Ramón Hernández Baussou. La estructura de la asamblea, compuesta por 120 miembros repartidos entre clubes, entrenadores, jugadores y árbitros, se ha convertido en el termómetro de la correlación de fuerzas interna. Para que cualquiera de los dos aspirantes pueda formalizar su candidatura, el reglamento exige la obtención de al menos 18 avales. En caso de que ambos superen este umbral, el desenlace se trasladará a una asamblea extraordinaria donde el sufragio secreto decidirá la presidencia.
El análisis de la composición de la asamblea sugiere una ventaja inicial para Morales Mansito. Mientras que Hernández Baussou ha logrado una mayor penetración en La Palma, el actual mandatario cuenta con un respaldo consolidado en Tenerife, La Gomera y El Hierro, además de la alineación del estamento arbitral. Esta distribución de apoyos plantea una incógnita sobre la capacidad del aspirante opositor para alcanzar el mínimo de firmas requerido, un interrogante que se resolverá entre el 22 y el 27 de mayo, periodo habilitado para la formalización de los respaldos.
Este proceso electoral no es baladí, pues se produce en un contexto de necesaria estabilidad para el fútbol regional, que busca cerrar una etapa marcada por la gestión de Juan Padrón Morales. La configuración de esta asamblea es, en esencia, el reflejo de las distintas sensibilidades que conviven en el tejido futbolístico tinerfeño. Aunque los números preliminares otorgan una posición de favoritismo al actual presidente, la ratificación formal mediante avales constituye el filtro indispensable que dictará el futuro inmediato de la Federación. La transparencia en esta fase de validación será, por tanto, el elemento clave para garantizar la legitimidad del próximo mandato.