
Tenerife: Desmantelada red de robo y venta ilegal de lubinas.
Cinco personas han sido arrestadas en Tenerife por robar lubinas de una granja marina y venderlas ilegalmente a restaurantes locales, causando pérdidas de 40.000 euros.
Cinco personas han sido arrestadas en el sur de Tenerife por robar lubinas de una granja marina y venderlas a restaurantes.
La Guardia Civil, concretamente agentes de la Patrulla Fiscal y de Fronteras (PAFIF) y del Seprona (Protección de la Naturaleza) de Playa de las Américas, se encargaron de la investigación.
Los detenidos, vecinos de Granadilla de Abona y Arona, tienen entre 38 y 70 años. Dos están acusados de robo continuado y los otros tres de comprar el pescado sabiendo que era robado.
Las lubinas se sustraían de las jaulas marinas donde se crían, frente a las costas de Los Cristianos y El Palmar, en Arona.
La investigación comenzó cuando la Guardia Civil tuvo noticias del posible robo de pescado. Esto suponía pérdidas económicas para la granja y un riesgo para la salud de los consumidores, ya que el pescado no pasaba controles sanitarios.
Los agentes descubrieron que los ladrones aprovechaban los días en que la empresa recogía las lubinas.
Durante la descarga en el muelle de Los Cristianos, empleados de la empresa, junto con tres personas de fuera, sacaban parte de las lubinas en un coche.
Luego, vendían el pescado a otras personas que, sin facturas que demostraran su origen legal, lo vendían a restaurantes de Tenerife.
La Guardia Civil vigiló el muelle de Los Cristianos. Vieron que, después de que el barco descargaba el pescado y todos se iban, dos trabajadores volvían a entrar en el barco.
Sacaban el pescado en mochilas y bolsas de plástico y lo llevaban en un coche a los restaurantes implicados.
Siguieron el coche y vieron cómo dejaban parte del pescado en un restaurante y el resto en casa de un familiar del dueño del otro restaurante.
En ese momento, los agentes intervinieron y detuvieron a los implicados.
Se incautaron 120 kilos de pescado, pero se calcula que robaron unos 4.000 kilos, valorados en unos 40.000 euros.
La Policía Portuaria del Puerto de Los Cristianos colaboró en la investigación.
Los detenidos y el caso fueron puestos a disposición de la justicia.