
Los bomberos de Tenerife intensifican su intervención ante la proliferación de enjambres en zonas urbanas
El Consorcio de Bomberos de Tenerife ha intensificado su colaboración con apicultores este fin de semana para retirar de forma segura diversas colonias de abejas localizadas en zonas urbanas de la isla.
La actividad del Consorcio de Bomberos de Tenerife durante el pasado fin de semana ha estado marcada por una inusual recurrencia de avisos relacionados con la presencia de colonias de abejas en zonas urbanas y residenciales, según han comunicado los propios efectivos a través de sus canales oficiales. Más allá de las labores habituales de extinción de incendios o asistencia en siniestros viales, la gestión de estos insectos ha requerido una coordinación específica con profesionales del sector apícola para garantizar la seguridad de los ciudadanos y la integridad de los enjambres.
Este fenómeno, que suele intensificarse durante los meses de primavera debido a los ciclos naturales de reproducción y migración de las abejas, plantea un desafío logístico para los servicios de emergencia. La intervención en estos casos no solo busca retirar el riesgo inmediato, sino que requiere de medios técnicos —como escalas y equipos de protección— para acceder a ubicaciones complejas.
El balance de las actuaciones refleja una distribución geográfica dispersa por toda la isla. El viernes, en el municipio de El Sauzal, los efectivos prestaron apoyo a un apicultor para la recuperación de una colonia situada en el marco de una ventana a una altura considerable. La jornada del sábado trasladó la operatividad al sur de Tenerife, concretamente a Arona, donde el personal del parque de San Miguel de Abona intervino para extraer un panal alojado en el conducto de una chimenea de una edificación de dos alturas. Finalmente, el domingo, la actividad se desplazó hacia el norte, en Los Realejos, donde los bomberos del parque de La Orotava procedieron a la retirada de otro grupo de insectos localizado en la vegetación de una propiedad privada.
La colaboración entre los servicios de extinción y los expertos en apicultura es fundamental en estas situaciones, dado que las abejas son una especie protegida por su papel crucial en el ecosistema y la polinización. La intervención de los bomberos se limita, en estos supuestos, a facilitar el acceso a los profesionales encargados de la reubicación, evitando así el uso de métodos de eliminación que resultarían perjudiciales para la biodiversidad local.