Ganaderos de Tenerife: 365 Días de Pasión "Por Amor al Arte"

Ganaderos de Tenerife: 365 Días de Pasión "Por Amor al Arte"

Recurso: El Día

A pesar de los altos costes y el arduo trabajo sin descanso, los ganaderos de Tenerife se aferran a su pasión y a eventos como el Concurso de Arrastre para preservar su actividad y el ganado autóctono.

"El amor por la ganadería es lo que nos mueve, porque la recompensa es poca: no hay festivos ni vacaciones, es un trabajo de 365 días al año". Así lo explica Mercedes Pérez Marrero, ganadera de La Laguna con 30 años de experiencia. Ella resume el gran esfuerzo que hacen los ganaderos de Tenerife para mantener viva esta actividad. Este pasado domingo 11 de enero, este grupo de ganaderos se dio cita en el 38º Concurso de Arrastre de Ganado Fundación Tenerife Rural-Trofeo Gobierno de Canarias, el primero de la temporada.

El concurso tuvo lugar cerca del Mercadillo del Agricultor. Participaron más de 40 "yuntas" (parejas de vacas y toros) que pesaban entre 600 y 1.100 kilos. El reto es sencillo: guiar a cada pareja de animales por un recorrido de 70 metros, arrastrando una carga que cambia según su peso. Deben hacerlo en menos de tres minutos, y gana el más rápido. Pero no solo importa la velocidad.

Ramón Díaz, ganadero con más de 20 años de experiencia, añade que los jueces también valoran mucho la habilidad de la persona que guía a los animales. "Es clave la destreza para llamarlos y lograr que sigan caminando si se paran", explica. Aunque esta vez fue su cuñado quien compitió, Ramón se esfuerza por transmitir a los jóvenes la importancia de mantener viva esta tradición.

Para Díaz, la ganadería no es su única fuente de ingresos; tiene otro trabajo. Él la describe como "un hobby muy caro". Con 16 vacas "bastas" (una especie autóctona en peligro de extinción), gasta unos 1.400 euros al mes de su propio bolsillo solo en su alimentación. Sin embargo, participar en concursos, ferias y romerías les permite a los ganaderos recibir ayudas que usan para cuidar a sus animales. Por eso, insisten en que estas actividades son fundamentales para conservar esta especie.

"Esto no da nada, aparte del dinero que tienes que poner, da mucho trabajo. Ya sabes lo que se dice: el mal de los males es andar con animales", afirma Berto Acosta. Él, ganadero, lleva 25 años organizando los eventos de San Antonio Abad en Tacoronte. Enero es, sin duda, el mes de los animales en la isla, con muchas ferias de ganado y romerías en honor a este santo. En Tacoronte, además del concurso del domingo (organizado por la Asociación de Ganaderos de Tenerife - Agate y el Ayuntamiento), hubo un espectáculo ecuestre de Chico de la Cruz. El próximo fin de semana se celebrará la tradicional carrera de sortijas a caballo y la feria ganadera, que terminará con la bendición de los animales.

Aunque en el aparcamiento del Mercadillo del Agricultor se vieron muchos jóvenes y niños que parecen interesados en la ganadería, Acosta lamenta que cada vez son menos. "Si las cosas no cambian, esta actividad no tiene futuro como profesión", asegura. Quienes la mantienen lo hacen casi "por amor al arte". Explica que muchos jóvenes empiezan con animales, pero al darse cuenta del esfuerzo y el coste que implica, lo dejan. "¿Con los sueldos de hoy en día, quién puede dejar de comer para dárselo a los animales?", se pregunta.

Los ganaderos profesionales se quejan, sobre todo, del aumento de los costes: el precio del forraje sube, pero lo que se paga por la leche o la carne no. También critican la lentitud en la llegada de las ayudas y las trabas de la burocracia. "Para cualquier cosa son papeles, ya no es como antes", se lamenta Mercedes Pérez. Ella no cree que su hijo vaya a seguir con su explotación, donde cuida a un centenar de vacas y otros animales. "No sé lo que son unas vacaciones en 30 años", confiesa. Y aunque su hijo la acompaña a estos concursos, "no creo que siga con esto, está a otras cosas".