Nace AVARTE: productores tinerfeños apuestan por la agricultura regenerativa para frenar la degradación del suelo

Nace AVARTE: productores tinerfeños apuestan por la agricultura regenerativa para frenar la degradación del suelo

Recurso: El Día

El colectivo AVARTE impulsa la agricultura regenerativa en Tenerife como una solución estratégica para restaurar la fertilidad de los suelos y revertir la degradación de los ecosistemas agrarios en Canarias.

La degradación de los ecosistemas agrarios en Canarias ha impulsado la creación de AVARTE, un colectivo integrado por diez productores que abogan por un cambio de paradigma en la gestión del campo. Tal y como recoge la información difundida recientemente sobre esta iniciativa, el grupo propone la agricultura regenerativa como respuesta a la crisis de fertilidad que atraviesan los suelos de Tenerife, una situación que los fundadores califican de crítica.

El diagnóstico del colectivo es contundente: el modelo actual, dependiente de fertilizantes de síntesis y prácticas de manejo inadecuadas, ha comprometido la salud de los acuíferos y la vitalidad biológica del terreno. Según explican los promotores, el uso excesivo de nitrógeno y el aporte desmedido de materia orgánica sin procesar han fracturado el equilibrio químico y microbiológico necesario para un cultivo sostenible. Esta carencia de micronutrientes y elementos traza no solo afecta a la productividad, sino que, a largo plazo, incide en la calidad nutricional de los alimentos.

Frente a este escenario, la propuesta de AVARTE se aleja de la intervención química para centrarse en la restauración de los ciclos biológicos. La metodología regenerativa prioriza la salud del suelo —al que otorgan una importancia capital, valorándolo con un 9,5 sobre 10— como base para el control natural de plagas. Al fomentar la presencia de depredadores autóctonos y restaurar la biodiversidad del entorno, el sistema permite que el propio ecosistema se autorregule, reduciendo la vulnerabilidad de las plantas ante agentes externos.

Este enfoque no solo busca la sostenibilidad ambiental, sino que se presenta como una estrategia de resiliencia frente a la insularidad. En un territorio con recursos limitados y una superficie agrícola notablemente abandonada, como ocurre en zonas de Tegueste, el colectivo sostiene que la recuperación del suelo es viable a medio plazo. Los resultados, según sus estimaciones, comienzan a ser visibles a partir de los seis meses de aplicación, demostrando que la regeneración de la tierra es una herramienta eficaz para revertir procesos de desertificación y degradación.

La iniciativa se alinea con las directrices europeas de reducción de insumos químicos, planteando que la producción de alimentos y la conservación del entorno no son objetivos excluyentes. Para AVARTE, el reto reside en una transición gradual hacia métodos que imiten los procesos naturales, transformando la actividad agrícola de una fuente de presión sobre el medio ambiente a un elemento activo en la restauración del paisaje insular.