Tenerife necesita 1.685 millones de euros hasta 2035 para garantizar su resiliencia hídrica

Tenerife necesita 1.685 millones de euros hasta 2035 para garantizar su resiliencia hídrica

Recurso: Diario de Avisos

Tenerife requiere una inversión de 1.685 millones de euros hasta 2035 para modernizar su ciclo hídrico, mitigar riesgos de inundación y garantizar la resiliencia ante el cambio climático.

La gestión hídrica en Tenerife se enfrenta a un horizonte de exigencias financieras y operativas de gran calado. Según un reciente análisis técnico elaborado por la Asociación de Empresas Constructoras y Concesionarias de Infraestructuras (Seopan) en colaboración con la ingeniería TYPSA, la isla requiere una inyección de 1.685 millones de euros hasta el año 2035 para garantizar la resiliencia de sus sistemas de agua y mitigar los riesgos derivados de fenómenos meteorológicos extremos.

El informe, titulado Estrategia e inversiones para la eficiencia y resiliencia hídrica en España, pone el foco en una vulnerabilidad demográfica significativa: más de 11.200 residentes en la isla habitan actualmente en áreas catalogadas con riesgo relevante de inundación, ya sea por desbordamientos fluviales o por la incidencia directa de precipitaciones. Esta cifra se enmarca en un contexto nacional donde más de 2,7 millones de personas se encuentran en situaciones de exposición similar. Para contrarrestar esta amenaza, el documento propone destinar 38 millones de euros a medidas de protección, divididos entre actuaciones estructurales de encauzamiento y soluciones basadas en la naturaleza, como la restauración de franjas costeras mediante infraestructuras verdes.

Más allá de la seguridad ante inundaciones, el estudio subraya la tensión que sufre el ciclo integral del agua en Tenerife, agravada por una previsión de descenso pluviométrico del 4% para las próximas décadas y una demanda estacional disparada por la actividad turística. La mayor parte de la inversión proyectada —1.423 millones de euros— se orienta a la modernización del ciclo urbano, mientras que otros 161 millones se reservan para la adaptación climática, con especial énfasis en la optimización de las estaciones desaladoras de agua de mar y salobre.

La hoja de ruta propuesta también contempla 32 millones para la gestión del regadío, 27 millones para el cumplimiento de estándares ambientales —incluyendo el saneamiento en el puerto de Santa Cruz de Tenerife y nuevas conducciones— y cuatro millones para sistemas de monitorización. No obstante, el análisis de Seopan advierte sobre un cuello de botella estructural: la brecha entre la planificación hidrológica y la ejecución real de las obras, que actualmente se sitúa en torno al 30%.

Desde la patronal se señala que la excesiva duración de los procesos de licitación pública, que a menudo superan el ciclo de una legislatura, compromete la capacidad de respuesta ante las sequías. Julián Núñez, presidente de la organización, ha incidido en que la escasez de recursos hídricos ha dejado de ser una anomalía para convertirse en una constante que exige un marco financiero estable y un esfuerzo presupuestario sostenido, una necesidad que se extiende al conjunto del Estado, donde se estima una carencia inversora de más de 103.800 millones de euros para la próxima década.