
Tenerife refuerza la vigilancia de sus espacios naturales con 20 nuevos agentes de medio ambiente
El Cabildo de Tenerife refuerza la vigilancia de sus espacios naturales con la incorporación de 20 nuevos agentes de medio ambiente, alcanzando una plantilla de 84 profesionales especializados en la protección del territorio y la investigación de delitos ambientales.
La gestión de los espacios naturales en Tenerife afronta un cambio de paradigma con la reciente ampliación de su cuerpo de agentes de medio ambiente. Tal y como ha informado el Cabildo insular, la institución ha formalizado la incorporación de 20 nuevos efectivos, una medida que permite completar la Relación de Puestos de Trabajo (RPT) y elevar la plantilla total a 84 profesionales. Este despliegue, que culminará en un plazo de dos semanas, responde a la necesidad de dotar a la isla de una estructura de vigilancia más robusta, especialmente tras la asunción de las competencias plenas sobre el Parque Nacional del Teide el pasado mes de enero.
El impacto operativo de esta ampliación es notable, particularmente en el principal enclave volcánico de la isla, donde la dotación de agentes pasará de dos a catorce. Más allá del incremento numérico, la estrategia insular busca transformar este cuerpo en una suerte de policía del territorio con competencias administrativas y judiciales. En este sentido, los agentes actúan como agentes de la autoridad con capacidad para instruir atestados y denuncias que son remitidos directamente a la Fiscalía de Medio Ambiente.
La especialización técnica constituye el eje central de esta nueva etapa. A las unidades ya operativas de vigilancia digital y delitos ambientales, se sumarán tres nuevas secciones dedicadas a la investigación de causas de incendios forestales —una prioridad tras los sucesos de 2023—, la protección de flora y fauna, y una unidad canina entrenada específicamente para la detección de cebos envenenados. Esta diversificación busca mitigar la presión antrópica que sufren los ecosistemas insulares, un fenómeno agravado por la saturación de visitantes y el uso intensivo del suelo público.
Desde el punto de vista institucional, el Cabildo ha subrayado que este refuerzo no debe interpretarse únicamente como un endurecimiento de la capacidad sancionadora. Según fuentes de la corporación, el objetivo es equilibrar la vigilancia con la labor preventiva y la educación ambiental, tanto para la población local como para el turismo. La formación continua, que comenzará el próximo día 14, será el instrumento para garantizar la calidad de este servicio.
El proceso de selección, que se ha prolongado desde 2023, ha permitido además una mayor paridad en el cuerpo, con la incorporación de cinco mujeres en esta última promoción. Mientras el Cabildo insiste en la profesionalización de estos agentes, ha querido desvincular estas funciones de las tareas auxiliares que desempeñan los guardas rurales, aclarando que se trata de figuras con cometidos y responsabilidades diferenciadas dentro del organigrama de protección ambiental de Tenerife.